Amarilo afianza su compromiso sostenible con un novedoso plan de compensación ambiental en la Región Caribe

Como consecuencia de la actividad humana, en Colombia solo se conservan 720.000 hectáreas de bosque seco tropical (de las 9 millones con las que contaba originalmente el país), según indica un informe de biodiversidad del Instituto Humboldt. Por este motivo, el Ministerio del Medio Ambiente lo declaró como un ecosistema estratégico para la conservación y muchos institutos especializados han desarrollado diferentes iniciativas para trabajar en su estudio y cuidado.
La mayor cobertura de bosque seco tropical del país se encuentra en la región Caribe (Magdalena, Bolívar, Sucre, Cesar, La Guajira, San Andrés y Providencia), específicamente, en fincas y propiedades privadas. Esto brinda la oportunidad de hacer alianzas y motivar a los diferentes sectores para asegurar la conservación de este bosque.
Compensación ambiental del bosque seco tropical en Barranquila
Teniendo esto presente, los desarrolladores de Alameda del Río, en un proceso liderado por Amarilo, entregaron a la Corporación Autónoma Regional del Atlántico C.A.R, 62 hectáreas de bosque seco tropical en la Reserva Forestal Protectora El Palomar, ubicada en el municipio de Piojó, para su protección y recuperación.
Alameda del Río 2020
Comercios Alameda del Río
Canchas Alameda del Río
Sobre la iniciativa, el director de la Corporación, Jesús León Insignares, explicó que “se trata de un plan de compensación ambiental que se sale de los esquemas tradicionales, que va más allá de la siembra de árboles que normalmente se realiza y que apuesta a la recuperación de un ecosistema que se encuentra en riesgo, con el propósito de generar un impacto ambiental mayor y brindar más beneficios a la región y al país, en el marco de la estrategia de compensaciones implementadas por la C.R.A, desde el año 2014, apoyando así en el cumplimiento de metas regionales y nacionales de conservación”.
Por su parte, Roberto Moreno, presidente de Amarilo, señaló que “Con este plan de compensación ambiental, que requirió una inversión de 3.300 millones de pesos realizada en conjunto por Amarilo, Constructora Bolívar, Prodesa, Constructora Colpatria y Conaco, se protegen 89 especies de flora, 86 de aves y 18 de mamíferos medianos y grandes, 45 de anfibios y 151 de reptiles”.
Es importante destacar que a nivel económico y cultural, se facilita a la comunidad aledaña el uso responsable de productos secundarios del bosque como fibras, resinas, flores, frutos, entre otros, que tienen beneficios comerciales para fabricar instrumentos musicales, calzado y alimentos.
Como un valor agregado del plan de compensación ambiental, voluntariamente el proyecto Alameda del Rio realizó la rehabilitación de 20 de las 62 hectáreas entregadas con la siembra de 15.000 especies nativas de la región. Esta siembra, con el paso de los años, garantiza la recuperación de pequeños fragmentos naturales, lo cual aporta en la rehabilitación del bosque seco tropical.

Para la Corporación, esta es una experiencia exitosa que se debe replicar en todo el país por el impacto ambiental que representa, teniendo en cuenta que estos bosques alguna vez cubrieron todo el caribe colombiano. Hoy queda poco de ellos y de ahí la importancia de este tipo de iniciativas.
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