Ahora que estamos más en casa nuestro consumo energético y el de otros servicios ha aumentado. Las facturas están llegando más caras. Aprende a usar la tecnología a tu favor y ahórrate un poco de dinero aplicando estas soluciones.

Según la Superintendencia de Servicios Públicos, si bien las medidas de alivio del Gobierno en servicios públicos durante la pandemia prohíben a las empresas subir las tarifas, muchas familias de todo el país han hecho reclamos por esta razón. Sin embargo, también explican que la causa fundamental ha sido que, en buena parte de los casos, el consumo ha superado el nivel básico de subsistencia (CBS), y los kilovatios o metros cúbicos de agua adicionales se han visto reflejados en las facturas.

“Este año, el CBS pudo ser superado, en mayor parte, por las particularidades que se dieron en el consumo de energía eléctrica residencial, considerando el estado de emergencia declarado por el Gobierno”, indica la entidad.

Cómo reducir el consumo energético

Teniendo en cuenta esta “nueva normalidad”, en la que pasamos más tiempo en casa consumiendo servicios, debemos buscar formas de enfrentar el aumento del consumo energético en el hogar.

Existen acciones que han sido ampliamente difundidas como desenchufar cables que no se estén utilizando, mantener las luces apagadas mientras haya luz de sol, tratar de no abrir la nevera tan seguido, sustituir los bombillos regulares por bombillos LED, arreglar las griferías que tengan escape de agua y muchas otras, pero hoy iremos un paso más allá.

Proyectos inteligentes

Para generar grandes resultados es necesario generar grandes cambios; por lo tanto, deberíamos considerar, cada vez más, los proyectos de viviendas que se construyen sobre bases sostenibles.

Dentro de los proyectos de vivienda de Amarilo están Cantabria y Boreal, dos conjuntos que recibieron la Certificación EDGE como un reconocimiento a la reducción del consumo energético que le generarán a las familias. En el caso de Boreal, se certificaron tres diseños de apartamentos por ahorros de energía cercanos al 34 % y del 43 % de agua. A su vez, en Cantabria los ahorros serán del 27 % y el 38 %, respectivamente.

Serena del Mar y Parque Heredia, en Cartagena, y Alameda del Río, en Barranquilla, también son grandes referentes de Amarilo que aplican fuertes estrategias de ingeniería, planificación, desarrollo y diversidad de enfoques con elementos ecológicos, económicos y estéticos positivos.

Otro de los proyectos a destacar es Amazilia, en Barranquilla, que ya cuenta con una certificación EDGE para el diseño del proyecto por incorporar elementos de construcción sostenibles.

Encuentra más información de estos proyectos de Amarilo haz clic aquí >> Proyectos <<

Tecnología en el hogar

A continuación tenemos un listado que va desde las soluciones más sencillas hasta las más complejas, ya es cuestión de decidir cuál va mejor con nosotros:

Regletas con interruptor:

Nos sirven para conectar varios dispositivos que no queremos que queden en stand-by cuando no los usamos, como el televisor y diferentes aparatos relacionados.

Si no queremos desactivar y activar un botón constantemente, en el mercado se encuentran modelos de regletas que tienen sensores, es decir, si apagamos el televisor que está conectado a la toma principal, el resto de tomas también se desactivan.

Una alternativa de estas regletas son los enchufes programables que nos permiten, a través de una app, encender o apagar un equipo, conocer el consumo energético en tiempo real o recibir alertas de gasto excesivo, ocasionado por mal funcionamiento.

Electrodomésticos ahorrativos:

Según un artículo en La Vanguardia, otra manera de reducir el consumo energético en el hogar es disponer de electrodomésticos de alta eficiencia energética, que pueden ahorrar cerca de un 50 %, respecto a otros que no tenga cuenten con una buena clasificación (esta información, generalmente, la podemos ver en las etiquetas que tienen los productos en las tiendas).

La forma más fácil y directa de ahorrar es tener productos de esa categoría como la nevera, la lavadora, el horno o la secadora. En tres años se amortiza la inversión y, a partir de entonces, todo es ahorro.

Electrodomésticos para reducir el consumo energético

Sistemas con sensor:

Si somos de los que olvidamos apagar las luces, existe la opción de instalar un sistema de luz con sensores de movimiento, así las luces se utilizarán solo cuando sea necesario y podremos reducir el consumo energético.

Existen sistemas similares para persianas, las cuales podemos programar en horarios específicos y aprovechar las horas de sol para mejorar la temperatura interior o ahorrar calefacción.

Reducir el consumo energético y disminuir el precio de las facturas a través de la tecnología parece costoso al inicio, pero si nos sentamos a pensarlo con calma, es una inversión que se recupera con el tiempo.  Eso sin mencionar que nos permite mantenernos al día con la evolución de la tecnología en el hogar, conocer nuestro consumo y optimizarlo.