El aumento de edificaciones sostenibles ha generado cambios en aspectos que nadie se hubiese imaginado. Desde hace algunos años, las legislaciones relacionadas con la construcción exigen ciertos parámetros para generar la menor cantidad de efectos perjudiciales en el ambiente. Con esto, las empresas que hacen parte de todo el proceso, las organizaciones que hacen vida dentro de las construcciones, los profesionales que trabajan en ellas y las comunidades en las que están ubicadas se han visto impactadas positivamente.

En todo este proceso han surgido ideas que buscan dar la milla extra y abordar la sostenibilidad desde todos los puntos posibles: políticas, estrategias, materiales, procesos y muchos más. Más allá de edificaciones sostenibles, se busca generar entornos sostenibles.

Practicas sostenibles de construcción

  • Uso de materiales alternativos

Mientras que las discusiones sobre el clima plantean ideas de eliminación en el uso de ciertos materiales, los arquitectos y constructoras han encontrado la oportunidad de mostrar y desarrollar soluciones para evolucionar.

A medida que aumenta el interés por el reciclaje y la reutilización de materias primas, surgen componentes alternativos que se pueden incluir, de una forma u otra, en las edificaciones sostenibles. Algunos de los más llamativos son:

  • TAMOC: proviene del reciclaje de alfombras de edificios y vehículos. Es un material ligero y decorativo que cuenta con excelentes propiedades de aislamiento acústico y térmico. Además, es resistente a la intemperie.

Este producto puede ser utilizado para revestir suelos y paredes o como base aislante acústica y térmica debajo de los acabados arquitectónicos.

  • Plástico: la preocupación por el plástico es, probablemente, una de las más populares en estos tiempos. En consecuencia, han surgido gran cantidad de opciones para contribuir al reciclaje de este material.

En el caso de las edificaciones sostenibles, uno de sus usos es en la fabricación de revestimientos para suelos a partir de neumáticos y botellas de plástico (PET) reciclados, que en total contienen un 95 % de material reciclado, sin PVC ni compuestos orgánicos volátiles (COV).

  • Vidrio: aunque las propiedades reciclables de este material no son tan populares como las del plástico, por ejemplo, lo cierto es que el vidrio es un material totalmente reciclable y no hay límite en la cantidad de veces que puede ser reprocesado. Al reciclarlo no pierde sus características y se ahorra una cantidad de energía de alrededor del 30 % con respecto al vidrio nuevo.

Con esto en mente, han surgido ciertas empresas que fabrican revestimientos de vidrio decorativos, muy utilizados en suelos, paredes de baños, cocinas y otras estancias de la vivienda, esto tiene como resultado mosaicos 100 % reciclables y ecológicos.

  • Inclusión de las comunidades en procesos sostenibles

Como lo dijimos al inicio, la construcción sostenible no solo busca proteger el ambiente a partir de técnicas y materiales novedosos y amigables con el medio ambiente. También, se enfoca en contribuir, directa o indirectamente, con el bienestar del entorno y las comunidades.

En 2021, Amarilo realizó una inversión social de 12.267 millones de pesos los cuales permitieron avanzar en iniciativas como el Programa de Acompañamiento Social (PAS), proyectos de beneficios comunitarios, escuelas de gestores, proyectos sociales y culturales y donaciones voluntarias de la compañía, entre otras. El PAS tiene como objetivo formar comunidades sostenibles y capaces de autogestionar sus necesidades, en 2021 este programa logró impactar 67.606 familias, con una inversión de $ 1.067 millones de pesos, con capacitaciones en temas de seguridad, medio ambiente, proyectos sociales, deportivos, culturales, y emprendimiento en las 7 agrupaciones sociales que tiene Amarilo.

  • Manejo adecuado de residuos en edificaciones sostenibles

En 2017, asumimos el reto de reducir la generación de residuos de demolición y construcción, aprovechar la mayor cantidad al interior de las obras (in-situ) y hacer entrega de estos residuos a plantas de aprovechamiento, para su reincorporación como materia prima, lo que fomenta la economía circular.

Además, Se logró utilizar materiales de construcción que cuentan con un promedio entre el 5 % y 8 % de componentes reciclados; se logró un ahorro del 14 % en el consumo de energía, gracias a campañas de sensibilización y concientización sobre el uso eficiente de este recurso; se registró una disminución en el consumo de agua del 40 % gracias al Programa para el Uso Eficiente y Ahorro del Agua con el que se implementaron acciones como recirculación, reparación de fugas, control de pérdidas en los procesos y aprovechamiento de aguas lluvias; además, se presentó un aprovechamiento del 53 % en los residuos no pétreos (plástico, cartón, papel, madera, entre otros) que se generaron en todos los proyectos. Al hablar del Edificio Corporativo, ubicado en Bogotá, debido a su componente de construcción sostenible logró un ahorro del 35,1 % en el consumo de agua potable y del 48,3 % en energía, esto gracias al consumo de un 14,6% de energía renovable generada por paneles solares, a la recolección de un 70 % de aguas lluvias y la reutilización de un 32,3 % de estas aguas en sanitarios y orinales.

De igual forma, los residuos pétreos, como material de excavación, concreto, ladrillos, bloque, adoquín y enchapes son utilizados al interior de las obras para nivelar terrenos, cubrir zanjas, adecuar vías e incluso construir poyos de cocina (estructura que sostiene los muebles o mesones).

“En Amarilo trabajamos con la firme convicción de ser agentes de cambio. Por eso, le apostamos a la sostenibilidad corporativa integral, con el propósito de beneficiar a todas nuestras audiencias, impactar de manera positiva todo nuestro entorno y aportar al desarrollo sostenible del país. Esta apuesta no solo permite lograr un equilibrio entre la rentabilidad del negocio y el bienestar de nuestros grupos de interés, sino que nos convierte en aliados del desarrollo económico y social de Colombia. Este es, sin duda, el mejor legado para las próximas generaciones. Es el camino para crear un futuro más próspero, inclusivo y equitativo”, afirmó Roberto Moreno, presidente de Amarilo.

Y estas son solo algunas de las prácticas implementadas en edificaciones sostenibles. Hay muchas de ellas que son generadas desde la etapa de diseño, donde se analiza la ubicación, el aprovechamiento de la ventilación y la luz natural, el uso de materiales, el control de las emisiones, el impacto al entorno, el consumo de energía y muchos otros aspectos que, si bien harán que tu inversión sea un poco más alta, la valorización y los beneficios también aumentarán y el retorno de la inversión será mayor, ya que, generalmente, el precio de venta o alquiler en edificaciones sostenibles no es igual que en una normal.

Parte de lo que queremos decirte con todo esto es que un proyecto sostenible no es únicamente aquel que tiene paneles solares, detrás de todo este movimiento hay una gran cantidad de prácticas con grandes beneficios que te harán vivir en entornos que mejorarán tu calidad de vida. Así que te invitamos a investigar quiénes son las constructoras que están detrás de los proyectos de vivienda y a apostarle a iniciativas sostenibles.

¿Quieres saber más de lo que hacemos en Amarilo? Visita nuestro Informe de Sostenibilidad haciendo clic aquí >> Informe Amarilo 2021 y encontrarás la información que necesitas.

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