Un viaje, de México a Argentina, tras las huellas del jaguar, el felino más grande del continente. Y un desafío urgente: garantizar su preservación.

Señales particulares 

Orejas redondas, cortas, cuerpo robusto, piernas fornidas, un patrón de manchas o motas único para cada individuo… Es el felino más grande de América. Y el tercero después del tigre y el león, aunque sus mandíbulas son las más fuertes. Según World Wildlife Foundation –WWF–, mide entre 1,5 y 2,4 metros y pesa entre 45 y 120 kilogramos. 

Señales de auxilio 

El jaguar está “casi amenazado” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). De acuerdo con WWF, ha perdido cerca del 50 por ciento de su hábitat histórico en América: “Desarrollo de infraestructura, agricultura y ganadería, construcción y pérdida de vegetación han degradado y fragmentado su hábitat”. 

La estrategia del Corredor del Jaguar, liderada por Panthera, organización enfocada en la conservación de las 40 especies de felinos silvestres en el mundo, busca conectar, en un rango de 6 millones de km2, las poblaciones de jaguares desde México hasta Argentina. Esto, con el fin de garantizar la diversidad genética y la preservación: “Poblaciones aisladas serían menos resistentes a los cambios ambientales.

Señales esenciales 

Bello, atractivo, poderoso. Sí. Pero, también, clave: “Cuando hay ausencia de grandes depredadores, hay cambios dramáticos. Las poblaciones presas proliferan con un impacto sobre la vegetación y dinámicas como la dispersión de semillas”, explica Santiago Jiménez, veterinario y doctor en ciencias de la Universidad Nacional de Colombia. 

Jiménez recuerda una observación que una vez le compartieron los indígenas Tikuna en Amazonas. “Donde no había jaguares el agua se iba, y cuando el jaguar volvía, el agua regresaba. La sobrepoblación de herbívoros hacía que las plantas encargadas de retener el agua se acabaran y los arroyuelos se secaban”. 

Señales históricas 

“El tigre anda y bulle en las sierras, y entre las peñas y riscos, y también en el agua, y dicen es príncipe y señor de los otros animales. Es bajo y corpulento y tiene la cola larga. La cabeza grande y los ojos relucientes como brasa”, fue la descripción del jaguar hecha por el cronista Fray Bernardino de Sahagún en el siglo XVI.

Cuatro iniciativas en territorios del jaguar

México 

4.000 jaguares fue el resultado del primer Censo Nacional del Jaguar (Cenjaguar) en México, elaborado por el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, durante tres años, con apoyo de WWF y la Fundación Telmex Telcel. La mayoría se registró en la península de Yucatán. Diez años después, en 2018, se repitió el censo. La población creció a 4.800 felinos. 

Belice 

En 1984 se creó en Belice Cockscomb Basin, la primera reserva de jaguares. La iniciativa fue liderada por el zoólogo y biólogo estadounidense Alan Rabinowitz, quien entonces trabajaba para el New York Zoological Society, hoy Wildlife Conservation Society. Rabinowitz no se conformó con eso y luego impulsó la creación de la estrategia hoy conocida como el Corredor del Jaguar. Fue CEO de Panthera. Falleció en 2018.

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Colombia 

Punto esencial dentro del corredor del jaguar. En especial, la Serranía de San Lucas, en Bolívar y Antioquia. “Es la zona más importante, ya que conecta Centroamérica con los Llanos. Si se pierde, perdemos toda la conectividad y quedaría dividido entre corredor norte y corredor sur”, explica Carlos Valderrama, director de WebConserva, organización que impulsa la producción sostenible, la conservación y el desarrollo rural. “Por todos estos motivos, la Serranía de San Lucas ha sido considerada por Parques Nacionales Naturales para establecerse como área protegida”, complementa. 

Brasil 

84,3 dólares por hectárea sería el beneficio de un modelo turístico enfocado en el jaguar y su conservación, según una estimación de Panthera en el área del Pantanal de Brasil. La ganadería, mientras tanto, reporta 28,1 dólares por hectárea. Una de las estrategias de conservación en el Pantanal se enfoca en impedir la caza del jaguar (se considera una amenaza para el ganado). Un fenómeno continental. Una alternativa consiste en controlar la caza de potenciales presas del jaguar, de modo que este no tenga la necesidad de cazar el ganado.

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