Fotos: Karen Salamanca

 

Construir una gran comunidad de líderes de varios sectores que trabajen unidos para transformar el país es el objetivo de la alianza entre la Fundación Origen, la Fundación Corona y empresas como Amarilo. Caso Sabana Occidente.

Un contexto de extrema polarización, sumado al desprestigio del sector público y a los bajos índices de confianza entre sectores, aún vigentes en nuestro país,  fueron los detonantes, hace cerca de tres años, del programa ‘Liderazgo Público Transformador’. Desde entonces, la apuesta ha sido ayudar a las regiones del país, en un primer momento a los municipios de Funza, Madrid y Mosquera, al occidente de Bogotá, a fortalecer y empoderar liderazgos que se sientan protagonistas del futuro de su territorio.

 

personal amarilo constructora

 

“Nuestro principal objetivo es fortalecer a líderes de diferentes perfiles con capacidad de incidencia en la región y reconstruir la confianza entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil. Somos conscientes de que los liderazgos colectivos y las redes de colaboración son los que impulsan el desarrollo en los territorios”, explica Rosita Manrique, Presidente Ejecutiva de la Fundación Origen, organización que ha promovido esta iniciativa de innovación social.

Gran parte del éxito obtenido en esta región, Sabana Occidente, se debe a que el programa recoge la experiencia de once años de Origen en la formación de liderazgos de alto impacto, y el conocimiento de la Fundación Corona en gobernanza pública con su Modelo Participa, permitiéndoles desarrollar un enfoque diferente a la aproximación tradicional de este tipo de programas.

Participa+ busca fortalecer el involucramiento ciudadano y sus relaciones con los gobiernos. Se identifican las barreras entre los actores y se diseñan conceptos teóricos y de abordaje práctico para entender cómo se pueden superar obstáculos.

“Gracias a esta alianza con Origen, el liderazgo se ha fortalecido porque no solo trabajamos con sociedad civil organizada, sino que entendimos que debemos fortalecer las competencias y habilidades de diferentes actores”, agrega Mónica Villegas, Gerente de Proyectos de la Fundación Corona.

La primera fase de la estrategia es, justamente, un mapeo de estos actores (miembros de organizaciones, sociedad civil y actores públicos) con influencia, altos estándares éticos y trayectoria en la región, quienes son invitados a postularse para formar parte del programa. De esta manera, se garantiza la generación de valor a partir de la diversidad, uno de los grandes diferenciales del modelo de Origen.

Por otro lado, se ha definido un plan de formación en el cual la escucha, el diálogo y la comprensión de puntos de vista diferentes han sido fundamentales para lograr metas conjuntas. ‘Liderazgo Público Transformador’, ya con tres promociones, ha graduado a 100 líderes que han impulsado iniciativas de alto impacto en sus municipios para abordar problemáticas como la movilidad del corredor vial de la Calle 13, la violencia contra la mujer, la inseguridad, la falta de cultura de reciclaje o el debilitamiento de la cultura ciudadana.

El propósito es conformar una comunidad de cerca de 150 líderes activos y diversos que tengan gran capacidad de incidencia e impacto en sus territorios.

“Si queremos construir, y por qué no, reconstruir juntos el país, necesitamos unirnos, sacar lo mejor de cada uno, permitirnos conectar con otros y soñar que es posible cambiar la realidad a través del liderazgo colectivo”, agrega Rosita Manrique.

 

Casos de éxito, victorias tempranas

“El mundo –comenta David Hurtado, Director del Programa– se transforma a partir de pequeñas ventanas de cambio. En parte, lo que hemos observado es que, desde lo público, los problemas son muy grandes y complejos y, por ende, hay que acotarlos”.

“Si queremos construir, y por qué no, reconstruir juntos el país, necesitamos unirnos, sacar lo mejor de cada uno,

permitirnos conectar con otros y soñar que es posible cambiar la realidad a través del liderazgo colectivo”, dice Rosita Manrique, presidente ejecutiva de la Fundación Origen.

Así también lo han entendido los participantes, quienes a través del desarrollo de retos han querido trascender la discusión sobre un gran universo de problemáticas complejas a la generación de acciones sobre realidades puntuales.

Si bien desde el inicio se planteó este programa como una apuesta de mediano y largo plazo, ha sido muy satisfactorio ver resultados prematuros y valiosos en los grupos que ya han adelantado el proceso.

 

trabajadores amarilo constructora

 

Tal es el caso de Julián Suárez, miembro de la Asociación Grupo de Empresarios y Comerciantes Sabana Occidente (AGECSO), una organización empresarial que une esfuerzos para fortalecer la economía de la región, quien participó en el reto de la Calle 13, junto con otros compañeros.

Suárez cuenta cómo, al investigar, encontraron que las secretarías de Movilidad de los tres municipios estaban trabajando en iniciativas aisladas para abordar el mismo problema. Funza, Madrid y Mosquera comparten vías de ingreso y salida, por lo cual una primera solución, planteada por los participantes del programa, fue crear la Mesa de Cultura Vial de Sabana Occidente, en la que actualmente participan todos los actores involucrados y desde donde han empezado a jalonar el cambio de comportamiento de las personas en la vía pública.

“Nos dimos cuenta de que todos están abiertos a escuchar y a participar. Secretarios de Movilidad, de Educación, de Cultura, de Desarrollo Económico, concesiones viales, ciudadanos y empresas del sector privado estamos trabajando por un mismo objetivo”, expresa Suárez. “Sin duda este programa me cambió la vida –puntualiza–. Me potencializó como un líder que hace que las cosas sucedan y me hizo ver que podemos construir y transformar el territorio a partir de nuestras diferencias”.

 

Más que aliados, coequiperos

En Origen existe una premisa definitiva: No se puede promover el liderazgo colectivo si no se ejemplifica.

Pues bien, otro éxito de Sabana Occidente es, precisamente, que varias empresas y organizaciones comprometidas y conscientes se hayan unido para hacerlo posible: Amarilo, Prodesa, Constructora Bolívar, Institución Zoraida Cadavid de Sierra, Memo SAS, Corona y Jardines de los Andes. Así mismo, el proyecto cuenta con Fundación Corona y Goma como aliados técnicos.

Para Roberto Moreno, presidente de Amarilo esta apuesta país está íntimamente ligada con sus valores y creencias organizacionales “Somos conscientes de que el crecimiento sostenible del país solo es posible si se genera confianza y si se logra un trabajo colaborativo entre los diferentes actores”.

Por lo mismo, Amarilo ha dispuesto $600 millones, en 2021, para el fortalecimiento no solo de comunidades, sino del liderazgo público en el país, en alianza con Origen. “Si deseamos generar mayor impacto, el sector privado debe trabajar de la mano de un sector público transparente y vigoroso. Además, debemos reconocer que necesitamos regiones sanas y un país sano para tener empresas sanas”, enfatiza Moreno.

 

Los sueños no se detienen…

Ni siquiera en el momento más álgido de la pandemia, cuando algunas empresas estaban cerradas y otras con sus finanzas en riesgo, los aliados dejaron de apostarle

a esta iniciativa. Por el contrario, entendieron que Colombia los necesitaba más que nunca, justo a raíz de esa nueva realidad.

No solo lograron sacar adelante el programa de manera virtual, sino que los participantes se convirtieron en un activo para los municipios durante la pandemia.  Se diseñó una estrategia de acompañamiento a los líderes que manejaran altos niveles de responsabilidad en la coyuntura y se llevaron a cabo conversatorios con las alcaldías y con la Gobernación de Cundinamarca para alinear los esfuerzos de todos.

Hoy, en medio de la compleja coyuntura que vive el país, Origen y sus aliados están convencidos de la urgencia de replicar y escalar este tipo de iniciativas. “Nuestra experiencia de más de una década conectando y fortaleciendo a líderes con muy distintas visiones y trayectorias nos ha demostrado el valor de unirse alrededor de una visión inspiradora de futuro, en la que todos cabemos y construimos a partir de nuestras diferencias”, resalta la Presidente Ejecutiva de Origen.

En este sentido, uno de los sueños es replicar lo que se está haciendo con éxito en Sabana Occidente para crear una versión más robusta en todas las localidades de Bogotá, y así potenciar un liderazgo colectivo que soporte las iniciativas que la capital necesita. Origen y la Fundación Corona ya están vinculando a actores importantes para el primer piloto, que esperan se lleve a cabo próximamente.

“Definitivamente, lo que hacemos en Sabana Occidente, y en Origen en general, es sacar la mejor versión de cada persona –concluye Rosita Manrique–. Cuando yo dejo de lado mis miedos, esas creencias que me limitan, esas historias de desconfianza que me cuento y que me hacen pensar en pequeño, y decido conectarme con mi mejor versión y con una causa superior… ahí aparece la magia del poder colectivo”.