La luz, ya sea natural o artificial, actúa, no sólo a nivel funcional y práctico, sino también a nivel estético y sensorial. La luz, en contraste con ciertos elementos, genera sombra y, por lo tanto, una infinidad de sensaciones que dependerá del diseño y las lámparas que queramos tener en nuestros espacios.

Esto lo podemos ver reflejado en el uso que se le da a la luz en las arquitecturas religiosas. Los maravillosos vitrales de las basílicas y catedrales muestran como la luz natural, al pasar por los cristales, crea distintos ambientes a lo largo del día. De igual forma, los seres humanos tenemos una notoria necesidad de estar en ambientes con luz, todo coincidimos en que, después de mucho tiempo, vivir en espacios que no tengan ni una ventanita puede ser bastante agobiante.

Iluminación en iglesias

Pero no podemos tener luz natural las 24 horas, a menos que vivas en zonas de Alaska, Finlandia o Groenlandia. Cuando el sol se empieza a ocultar, surge la necesidad de recurrir a la luz artificial y valernos de ella para darle vida a los espacios.

La luz cálida transmite cobijo y relajación, está relacionada, generalmente, a un ámbito descanso y serenidad. La luz fría, por otro lado, se utiliza para mantener el cuerpo alerta y estimulado.

Asimismo, la luz puede magnificar un espacio o reducirlo. Tal y como la pintura blanca, por su característica de atrapar mucha luz, da la sensación de ampliar los espacios. Las lámparas, depende de su ubicación, forma y material, pueden generar la misma ilusión.

Cada espacio de la casa debe tener una iluminación adecuada, que permita una doble función de practicidad y estética.

Los dorados vuelven a estar de moda

Y no, no tienes que gastar millones de pesos en lámparas de oro macizo. La tendencia ha cambiado entre las corrientes decorativas y los dorados, oros satinados, bronces y latones se convierten en protagonistas en las nuevas colecciones de lámparas. Estas tonalidades aportan calidez y glamour al mismo tiempo.

Particularmente, las lámparas de cobre destacan gracias a la durabilidad y maleabilidad que tienen.

El negro dejó de ser aburrido para las lámparas

En lámparas de pie, pared o techo, o en pequeñas piezas y complementos, las tonalidades negras en sus diferentes versiones, como negro satinado, mate o texturizado, son perfectas para generar contrastes, lo que las hace convertirse en un imprescindible entre las tendencias.

Llamado de la naturaleza

Los animales en todos los tamaños, colores y materiales son el elemento perfecto para complementarlo con papel tapiz de estampados de naturaleza, materiales de fibras naturales y todo este movimiento orgánico que puedes ver en las tendencias de decoración para este año.

En ese mismo orden de ideas, materiales como el algodón, el sisal, las fibras vegetales de coco, cáñamo o esparto, el cannage, las rejillas de junco o fibra y telas de saco o arpilleras estarán presentes en muchos elementos decorativos, incluyendo las lámparas.

Lámparas Estilo vintage

Seguramente, ya te has encontrado con estas lámparas en algún momento. Se trata de aquella que está enfocada  en dejar los bombillos a la vista. Suelen tener un propósito meramente decorativo porque la iluminación es en tonalidades cálidas (amarillo, naranja y bronce) o están acompañadas de cristales en estos mismos colores, por lo que su luz es muy tenue. Vienen acompañadas de estructuras de metal, madera o bronce para lograr un look moderno y relajado, sin dejar de transportarte a los años 50.

Y tú ¿desde cuándo no actualizas tus lámparas?