10 mercados fascinantes del mundo

Una buena forma de tomar el pulso de una ciudad es visitando sus mercados. Entrar en estos lugares es encontrarse de frente con los habitantes locales y conocer de primera mano su cultura, sus costumbres y, sobre todo, lo mejor de su gastronomía.

El Grand Bazar de Estambul, las esencias de Turquía

Es el mercado emblemático de Estambul y uno de los más grandes del mundo. Tiene 45.000 metros cuadrados y su estructura techada cubre una extensión de 64 calles sobre las que están ubicadas alrededor de 4.000 tiendas. Cada una de sus 22 puertas de acceso es un pasadizo a un colorido mundo de especias, joyería, orfebrería, alfombras y prendas de vestir. Su construcción inició en 1455, en la época del sultán Mehmed II, cuando se erigió el Bedesten, un bazar dedicado a los talleres de artesanos. Hoy es escenario preferido para adquirir valiosas artesanías de cerámica y cuero, especias como curry, orégano y pimienta, y una increíble variedad de tés. Aquí la regla para comprar es el regateo, así que, al visitarlo, hágalo con actitud de negociante: todo un plan para experimentar la cotidianidad de un milenario escenario turco que nos hará sentir en otra época.

El Chelsea Market, el paladar gourmet de New York

La antigua fábrica de la compañía Nabisco, donde en 1890 comenzaron a producir las famosas galletas Oreo, es hoy el escenario del Chelsea Market, un imperdible al visitar el Meatpacking District, antiguo barrio industrial de Nueva York. Algo fascinante de este lugar es su diseño arquitectónico. Conserva las estructuras de la fábrica, mantiene sus pisos originales, antiguas tuberías son hoy parte de su decoración, tiene asientos de piedra pulida y sus paredes son de ladrillos centenarios. Todo ello genera un atractivo estilo postindustrial que, combinado con modernos espacios amplios y una sofisticada iluminación, resulta acogedor e invita a recorrer sus más de 40 tiendas en busca de condimentos, flores, frutas, carnes, pescados, postres, licores y hasta ropa vintage. El principal atractivo está en sus bares, panaderías y restaurantes. Los amantes de la gastronomía encontrarán en Chelsea Market un food court gourmet con lo mejor de la oferta local en restaurantes como Los Tacos, el coreano M?kbar o el israleí Dizenghoff. Si está indeciso, vaya a la fija con una jugosa langosta en Lobster Place y no piense en calorías al pedir un helado artesanal en L’ Arte del Gelato.

El Östermalms Saluhall de Estocolmo, un banquete entre los dioses vikingos

En pleno barrio de Ostermalms, el más glamuroso de Estocolmo, se encuentra este típico mercado sueco que fue inaugurado en 1888 y que hoy se ha convertido en un exclusivo centro gastronómico con cafeterías y restaurantes típicos. Tras sus paredes de ladrillo rojo y su estructura de hierro y vidrio, se encuentran pequeños puestos de madera lacada que ofrecen recetas tradicionales suecas en las que el protagonismo lo tienen productos de mar como el salmón, la anguila, los camarones, la trucha, los arenques o las gambas. También descresta su oferta de carnes rojas, como los chuletones de buey, el solomillo de reno o las costillas de cerdo en salsa de arándano. Encontraremos además una oferta sin igual de quesos y una sección de apetitosos postres, así como una exótica variedad de frutas y legumbres con las que este país nórdico nos sorprende. Entre las principales características del Salullah están el orden, la elegancia y la exquisitez de sus platos. Se puede llegar caminado desde el Gamla Stan, el centro histórico y turístico de Estocolmo.

Mercado de Paloquemao, la despensa bogotana por excelencia

Visitarlo constituye toda una experiencia sensorial. Se nos abrirá el apetito al descubrir su infinidad de productos; aquí confluye toda la riqueza y la abundancia de las distintas regiones de Colombia. Entre coteros, costales y canastos, encontraremos, solo por mencionar algunos, arepas con cuajada de Ramiriquí, agrás del páramo, arazá del Amazonas, aguacates choqué del Tolima, cebollas ocañeras o yacón, cubios y chuguas del altiplano, además de muchas variedades de papa. No por nada, este es el principal mercado minorista de Bogotá, al que vienen a comprar los restaurantes, las amas de casa y reconocidos chefs. Los y las vendedoras ofrecen sus productos con calidez y comparten sus saberes sobre cómo preparar recetas tradicionales o cómo usar hierbas para disfrutar bebidas aromáticas o para tratar distintas dolencias de salud. Para los extranjeros será sin duda una gran experiencia que ofrece desde un tour especializado en frutas exóticas, hasta un rincón esotérico con pócimas para la prosperidad económica, o la suerte en el amor.

Great Market Hall, atracción top de Budapest (Hungría)

Conocido como Nagyvasarcsarnok en húngaro, el Great Hall Market, vonstruido en 1897, es el más grande, el más antiguo y uno de los más hermosos y vistosos de Budapest. Sin importar cuál sea la época del año, sus tres pisos y sus 10.000 metros cuadrados cubiertos por un techo metálico son el mejor lugar para comprar vinos, carnes, vegetales, frutas, souvenires y artesanías típicas de Hungría. Tras la segunda Guerra Mundial, el edificio quedó totalmente destrozado pero fue restaurado en la década del noventa y hoy da la bienvenida con su fachada neogótica a los turistas que caminan entre sus pintorescos puestos para dejarse sorprender con los caviares, los vinos de la región de Tokaji, encurtidos de pepino, coliflor, col, remolacha, tomates o las distintas variedades de un postre local con cubierta de chocolate llamado túró rudi. Para una experiencia completa, se recomienda el recorrido guiado en el que se aprende sobre la historia del lugar y, probando platos auténticos y degustando sus bebidas, se descubren los hábitos gastronómicos de los húngaros.

Jemaa El Fna, Marrakech (Marruecos): magia y espíritu árabe

Desde su fundación en el siglo XI, esta plaza en La Medina es uno de los símbolos de Marrakech, una de las ciudades más importantes de Marruecos. Ubicada muy cerca al centro espiritual de la ciudad, la mezquita Kutubía, la plaza está rodeada por restaurantes, tiendas y edificios, y atrae a turistas de todo el mundo que quieren descubrir de primera mano la mística, las expresiones artísticas, la música y la gastronomía de esta ciudad árabe. Y es que, a su paso, los visitantes se encuentran allí con encantadores de serpientes, predicadores, adivinos, tatuadores, acróbatas, entrenadores de micos, curanderos que ofrecen sus propias medicinas, músicos bereberes y vendedores de hojas de menta. La plaza está viva tanto de día como de noche, cuando los restaurantes y los puestos de comida atraen con el olor de sus especias para disfrutar de una típica cena marroquí ambientada por los ritmos de la música tradicional. Esta alucinante plaza cultural fue declarada Patrimonio Intangible Nacional en 2008 por la UNESCO.

Mercado Central de Valencia (España), sabores del mediterráneo

Construido por Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler i March, ambos de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, e inaugurado en 1928, este es uno de los mercados más antiguos de Europa en el que se respira la tradición y la riqueza gastronómica del mediterránea, una de las más saludables. Son notables en su estilo arquitectónico Art Nouveau sus vigas abovedadas de hierro, los azulejos pintados a mano, su cúpula y los enormes ventanales que dan claridad a los casi 1000 puestos de comercio que alberga. En plena Ciutat Bella, entre bares, restaurantes y atracciones turísticas, el mercado ofrece productos locales, como cítricos, vegetales, pescados frescos, especias y carnes. Más allá de todo esto, y gracias a la tradición familiar de sus restaurantes y al trato amable de sus tenderos y comerciantes, este un lugar perfecto para acercarse a la cultura local y conocer el estilo de vida de los valencianos. No se despida de él sin tomarte un vaso de zumo de naranja valenciana.

Chandni Chowk Market, Delhi (India), el ‘Mercado de la luz de la luna’

En una de las zonas más congestionadas de New Delhi, entre calles angostas, denso tráfico, olores fuertes, motos, bicicletas y cientos de peatones, se encuentra Chandni Chowk o Mercado de la luz de la luna, un caos ordenado donde confluyen pequeños puestos que ofrecen libros, dulces, alfombras, íconos religiosos, zapatos, artículos de cuero, saris de todos los estilos, electrónicos y especias. La recomendación es visitarlo en la madrugada, cuando todavía la temperatura del día es baja y hay pocos peatones por esquivar. A esa hora se puede presenciar la multitudinaria descarga de mercancía y el incansable trabajo de los vendedores que empiezan a acomodar sus productos para el resto del día. Fue construido en 1650 por el emperador Mogil de India Shah Jahan y diseñado por su hija Jahan Ara. Para recorrer este laberíntico lugar, la mejor forma es tomar como referencia su calle principal y desde allí ir visitando cada una de sus callejuelas. El mercado de Chandni Chowk es ideal bien sea para probar un plato, para abastecerse de mercado o, simplemente, para conocer la cultura local.

La Boquería, Barcelona (España), ‘el mejor mercado del mundo’

Al recorrer La Rambla —el corazón de Barcelona— es casi un mandamiento entrar a La Boquería o Mercat de Sant Josep, en catalán, el más famoso y el más visitado por quienes llegan a la capital de Catalunya. Tal vez son sus fotogénicas pirámides de frutas, tal vez es la cantidad y la variedad de pescados y mariscos que, reposando en camas de hielo, denotan un mar mediterráneo aún saludable y generoso, o tal vez es la tentación de llenar bolsitas de papel con trufas de chocolate y dulces de caramelo a euro cincuenta; el hecho es que La Boquería ha sido calificado por muchos como ‘El mejor mercado del mundo’. Además de la gran variedad y de la calidad de productos que ofrece —desde toda clase frutos secos hasta los mejores jamones serranos, chorizos y jamones, pasando por una oferta sin igual de aceitunas y setas—, este mercado permite al caminante vivir la clásica experiencia de tomar una ‘caña’ (un vasito de cerveza) acompañada de tapas, pinchos o boquerones, y sostener al tiempo una agradable conversación con los locales. Claro, es de todo, menos económico.

Mercado Central de Santiago de Chile, la Meca de los mariscos.

Inaugurado en 1872, el Mercado Central de Chile se reconoce por su arquitectura neoclásica, por sus puertas de hierro fundido decoradas con hojas y tallos entrelazados, así como por la imponente imagen de dos mujeres que simbolizan la tierra y la paz. Esta hermosa construcción, nombrada Monumento Histórico en 1984, es visitada por turistas y locales principalmente por la comida de mar, pues este mercado es considerado ‘la Meca de los mariscos y los pescados’ de todo el pacífico suramericano. Quienes lo prefieran, también pueden deleitarse con las opciones que ofrecen sus cerca de 200 locales, entre carnicerías, queserías, restaurantes, panaderías y botillerías, e incluso, podrían visitar la oficina de turismo situada en el mismo edificio. El Mercado Central de Santiago está ubicado en el barrio Estación Mopocho, a un costado de la estación de metro Cal y Canto.

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