En estas construcciones los recuerdos no sólo están registrados en los libros y los archivos, viven en los muros, los pisos y las ventanas. Tres ejemplos de renovaciones, en Alabama, Kressbronn y Tilburgo, que supieron respetar la noble historia de las edificaciones originales.

 

Newbern Library

Alabama, Estados Unidos

Por Rural Studio, 2013

 

Nos encontramos en una población de 186 habitantes en el condado de Hale, en Alabama. Si un avión sobrevolara este poblado tan solo vería la carretera 61, algunas casas, una estación de bomberos, la Alcaldía, y una pequeña construcción que hoy es la biblioteca. Estas tres últimas edificaciones las levantaron los arquitectos de Rural Studio.

 

No trabajan en una inmensa oficina, no forman parte de una gran firma de diseño, son un grupo de estudiantes de la Universidad Auburn que desde 1993 se han reunido en un viejo establo de Newbern. Desde allí intentan ayudar a las comunidades con pocos recursos, a través de la creatividad y la recaudación de fondos colectiva.

 

Luego de construir la estación de bomberos, en 2004; y la Alcaldía, en 2011, la vieja casa donde funcionaba el banco del pueblo, y que también era el despacho del alcalde, quedó desocupada. Era el momento de darle otra vida y un nuevo uso. La comunidad necesitaba internet, un lugar para complementar los estudios después de las horas escolares y un punto para acceder al conocimiento. ¿Por qué no intentarlo aquí?

 

La edificación data de 1906 y su renovación quedó lista 109 años después, en 2015. Sin embargo, la nueva biblioteca no olvida su antigua historia y preservó la puerta de seguridad de la bóveda, los muros exteriores hechos en albañilería y los pisos en pino originales, que evocan el viejo banco municipal. Pero el grupo de Rural Studio le brindó una nueva atmosfera a la construcción; utilizó dos tipos de madera, la de abedul contrachapada, para los estantes modulares; y la del ciprés, materia prima local, para revestir los muros. Finalmente, el salón principal se complementó con un nuevo espacio que alberga salas de informática individuales, baños y zonas de lectura. Con esta obra, la tercera construida por este colectivo de arquitectos, la comunidad de Newbern halló un nuevo sitio de encuentro, lectura e intercambio. Donde hay libros siempre surgen buenas historias.

 

Bibliothek Kressbronn

Kressbronn, Baden-Wurtemberg, Alemania

Por Steimle Archiekten, 2018

 

Del otro lado del océano, muy lejos de Alabama, bordeando el lago Constanza, se encuentra Kressbronn, un pequeño municipio alemán de ocho mil habitantes. Los edificios del pueblo no superan los cuatro pisos y todos conservan los techos de tejas rojas típicos de la región.

 

Justo en el centro de la ciudad se halla la biblioteca de Kressbronn, una edificación de 860 metros cuadrados que tiempo atrás fue un granero. Pero no uno cualquiera. Debido a su ubicación central tenía un fuerte vínculo emocional con la comunidad. Los ciudadanos lo apreciaban mucho y, aunque necesitaban un sitio de lectura, estudio y conocimiento, se resistían a que el antiguo granero fuera derribado o renovado por completo.

 

Por eso la instrucción que se le dio a la firma de arquitectura Steimle Archiekten fue muy clara, podían transformar el espacio, hacerlo moderno y accesible, pero debían tratarlo con respeto, consideración, y preservar el espíritu de la edificación antigua.

Las intervenciones tenían que ser mínimas y muy bien pensadas.

 

Los arquitectos debían mantener el gran techo inclinado y la división interior en dos plantas: en el primer piso había una gran sala, el segundo era más pequeño, allí solía hacerse la trilla. Con esas claras instrucciones en mente, se concentraron en renovar los suelos y la fachada. Los primeros quedaron en placa de hormigón, a la segunda le instalaron un entramado de madera y grandes cristales que permiten la entrada de la luz en diagonal, sin cambiar su aspecto tradicional.

 

El nuevo granero es hoy un concurrido espacio abierto al público. El amplio primer piso puede convertirse en una sala multiusos (con la posibilidad de dividirse), en galería para exposiciones o funcionar como biblioteca. Aquí, tal como lo querían sus habitantes, está resumida la historia de Kressbronn.

 

LocHal

Tilburgo, Brabante Septentrional, Países Bajos

Por Civic Architects, Inside Outside, Braaksma & Roos Architectenbureau y Mecanoo, 2019

 

Ahora nos dirigimos a Tilburgo, en el sur de los Países Bajos. Esta ciudad de más de 200 mil habitantes es muy popular gracias al parque temático Efteling y por las construcciones de la red ferroviaria nacional.

 

Justo al lado de la estación de tren de Tilburgo, se encuentra la biblioteca LocHal que además de ser una edificación consagrada a la lectura, también es un centro de cultura y arte, un espacio colaborativo de trabajo y la casa de Brabant C, un fondo de inversiones para la industria creativa del municipio.

 

Su cobertizo, que solía ser una sala de locomotoras construida en 1932, hoy es “la sala” de todos los habitantes de la ciudad, aquí vienen a tomarse un café, a leer, trabajar o compartir.

 

Aunque hoy todo parezca a favor de este espacio, años atrás corrió el riesgo de ser demolido. Para evitar este final, tres firmas de arquitectos y una de diseño interior trabajaron en equipo para transformarlo. Conservaron sus rasgos originales, su estructura en acero, los ventanales de piso a techo; y algunos detalles del diseño interior, como los rieles en los pisos, las sillas, los colores y las ruedas de las mesas modulares.

 

 

Y le dieron otro aire con la adición de nuevas estructuras sólidas en acero, concreto, vidrio y cedro, que se complementaron con cortinas enormes de 15 metros de alto, utilizadas para separar e intercambiar espacios según la necesidad. Después de todas las intervenciones, la zona interior de LocHal tuvo una extensión de 7.000 metros cuadrados; 1.300 de ellos se destinan a oficinas.

 

En las tres renovaciones que le presentamos en este artículo, los arquitectos respetaron la rica tradición de las edificaciones, entendieron su pasado para poder reinterpretar su presente; comprendieron las necesidades de las comunidades y respondieron a ellas. Este reto creativo hoy es muy valorado en la pequeña biblioteca de Alabama, en el remodelado granero de Kressbronn, y en la gigantesca estructura de LocHal.