Salento. Villa de Leyva. Barichara. Santa Cruz de Mompox. Cuatro poblaciones colombianas que lo invitamos a recorrer y a observar lentamente. En sus plazas, sus miradores, sus calles y sus iglesias, hay muchas historias que esperan ser reveladas y aguardan por usted.

 

¿Qué vemos cuando tenemos una obra arquitectónica ante nosotros? No solo apreciamos su estética o podemos inferir sus técnicas de construcción; si bajamos el ritmo, si nos detenemos por un momento, seremos capaces de imaginar su historia. Entonces, este es el ejercicio que le proponemos cuando visite estos cuatro pueblo colombianos, que los recorra a pie, que disminuya la marcha, que contemple cada esquina, cada casa, cada seña del camino, porque así podrá conectarse, verdaderamente, con ellos (y con usted mismo). ¡Buen viaje!

 

Salento

 

Plaza de Bolívar

 

0 m

 

Ubicado a 26 kilómetros de Armenia, en Quindío, Salento es un destino para aprender sobre la cultura cafetera del país. Alrededor de esta plaza se encuentran estacionados los ‘yipaos’: antiguos Jeep Willys que han servido para transportar bultos de café y acarreos por toda la región.

Calle Real

 

60 m

1 min

 

Las casas en esta vía son una muestra de la arquitectura de la colonización antioqueña. Los muros fabricado con bahareque de guadua, las cubiertas en teja de barro, los balcones floridos y las puertas de colores vivos son hoy el domicilio de restaurantes, cafés, hoteles y tiendas de artesanías.

 

El Mirador

 

632 m

10 min

 

Salento también es la puerta del valle del Cocora. Desde este punto se puede apreciar una panorámica en la que sobresalen las palmas de cera del Quindío, árbol nativo que llega a medir 40 metros. Para ir hasta la entrada de la reserva natural —se encuentra a 10 km— se puede tomar un ‘yipao’ desde la plaza.

 

Villa de Leyva

 

Plaza Mayor

 

0 m

 

Es la más grande de Colombia, tiene un área de 14.000 metros cuadrados. Aquí, en el mes de agosto, se celebra el Festival de Cometas. En el costado oriental está la parroquia Nuestra Señora del Rosario, que fue fundada en 1604. Su altar, tallado en madera y bañado en oro, es de estilo barroco colonial.

 

Casa Museo Antonio Nariño

 

230 m

3 min

 

Se trata de la última morada del precursor de la Independencia, el primer americano en divulgar los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En esta casa colonial del siglo XVII se puede encontrar una colección de piezas del siglo XIX que muestran la cotidianidad de los hogares de entonces.

 

Casa Terracota

 

2 km

10 min en carro

20 min a pie

 

Tierra cocida convertida en arquitectura, así la define Octavio Mendoza Morales, su creador. Se dice que esta edificación es la cerámica más grande del mundo. Con un diseño experimental y técnicas constructivas sostenibles, su fabricación, que comenzó en 1999, tomó 17 años.

 

Barichara

 

Catedral de la Inmaculada Concepción

 

0 m

 

Piedra amarilla. Ese fue el principal material que se utilizó para la construcción de esta iglesia que data del siglo XVIII. En las mañanas, su fachada tiene un color amarillo brillante, y en las tardes se transforma en ocre. Al frente se encuentra el parque principal, que se destaca por su vegetación.

 

Cementerio

 

300 m

3 min

 

Los tonos de la fachada de la catedral se repiten aquí. Barichara, que significa ‘lugar de descanso’ en dialecto guane, es conocida por la habilidad de sus artesanos para labrar la piedra, incluidas las tumbas del cementerio. De hecho, muchas de estas son esculturas que representan los oficios de aquellos que reposan ahí.

 

Mirador El Salto del Mico

 

1,5 km

20 min

 

Por fuera del casco histórico, este punto tiene una impactante vista sobre el cañón del Chicamocha, la maravilla natural que alcanza los 2.000 metros de profundidad. En el camino —de calles empedradas—, se encuentran casas y faroles que mantienen la impresión de una atmósfera colonial.

 

Santa Cruz de Mompox

 

Iglesia de San Francisco

 

0 m

 

La Albarrada. Así se conoce a la calle que corre paralela al río Magdalena, y que les sirve como palco a las casas coloniales que miran hacia el agua, en este hermoso pueblo que fue declarado por la Unesco como Patrimonio Histórico de la Humanidad. El inicio del recorrido: la iglesia fundada en 1580 —43 años después que Mompox— y que hoy sigue siendo punto focal de la vida urbana.

 

Plaza de la Concepción

 

290 m

4 min

 

A un costado de la plaza está la iglesia que lleva el mismo nombre y que sobresale por su cúpula roja. Al otro lado se encuentra el antiguo Mercado, que fue durante muchos años la puerta de salida y de entrada de viajeros. En la noche, estos lugares se iluminan y crean un reflejo fascinante sobre la superficie del río.

 

Iglesia de Santa Barbara

 

950 m

12 min

 

Para llegar hasta aquí se ha pasado junto a restaurantes, cafés y joyerías; los momposinos son conocidos por la filigrana, una técnica orfebre que tiene como materias primas al oro y la plata. La iglesia, construida hacia 1613, se distingue por una torre de estilo barroco que está adornada con figuras de palmas, flores y leones.