En el marco del más reciente Foro Económico Mundial (FEM) realizado en Davos, se destacó de manera especial la propuesta de impulsar el capitalismo consciente como un propósito de las empresas de no centrarse solamente en obtener ganancias para sus accionistas, sino que le apuesten a generar un impacto positivo en todo su entorno y públicos de interés, como trabajadores, la comunidad y el medio ambiente.

Si bien, esta es una tendencia que ha ido tomando relevancia a nivel mundial en los últimos años. Amarilo ha trabajado durante 28 años con la firme convicción de ser agente de cambio, apostándole a una estrategia de sostenibilidad integral corporativa que se enfoca en tres frentes: colaboradores, comunidad y medio ambiente, con el propósito de beneficiar a todas sus audiencias, impactar de manera positiva su entorno y aportar al desarrollo sostenible del país.

A nivel interno, de cara a sus colaboradores, quienes son la columna vertebral de la constructora, se lidera el programa “Amarilo Vital”, que busca fortalecer la estabilidad de cada trabajador por medio de actividades que fortalezcan su salud física, nutricional y mental. Además, en el frente de formación y empoderamiento, hasta el momento se han realizado cerca de 40 mil horas de capacitación de manera presencial y virtual.

De cara a la comunidad, se han construido proyectos inmobiliarios que favorecen la calidad de vida de los colombianos a través de entornos amigables y la prestación de servicios completos y desde hace 18 años se creó el Programa de Acompañamiento Social (PAS) que tiene como objetivo fortalecer el tejido social, la participación ciudadana, el impulso al deporte, la cultura y en general una mejor calidad de vida gracias a la sana convivencia de los habitantes. Esta iniciativa ha beneficiado a más de 311 mil personas en Soacha, Madrid, Villavicencio, Soledad, Cartagena y Barranquilla.

La apuesta por la sostenibilidad integral también contempla la implementación de mejores prácticas de construcción en los proyectos que se desarrollan para aportar al uso eficiente de recursos. Con estas apuestas se ha logrado reutilizar un 3% de agua en sus obras y aprovechar más del 50% de residuos pétreos al interior de las mismas. 

Bajo esta línea de construcción sostenible, se han ejecutado diferentes técnicas de ahorro y optimización de recursos con las que se ha logrado recibir la certificación LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) Platinum en la categoría New Construction por el Edificio Corporativo; y el Certificado EDGE preliminar por parte de CAMACOL por los proyectos Boreal y Cantabria en Bogotá; y Amazilia en Barranquilla. Actualmente, se cuenta con 14 proyectos que están en trámite para obtener certificaciones de construcción sostenible.

Los inversionistas también hacen parte de su estrategia integral, por esto se creó el fondo Yellowstone que parte de la necesidad del sector de impulsar la creación de proyectos inmobiliarios de gran escala que generen oportunidades locales y desarrollo para el país. Esta iniciativa ha logrado atraer a Colombia a inversionistas que veían oportunidades en el extranjero, ofreciéndoles un panorama de crecimiento y oportunidades.

Con esta estrategia de sostenibilidad integral, la constructora pretende dejar un legado para las próximas generaciones y trazar un camino para crear un futuro más próspero, inclusivo y equitativo. Sin dejar de lado, que es la mejor forma de ser una empresa sostenible y responsable con el entorno, que podrá trascender y ser recordada por su aporte social al país.