El edificio corporativo de Amarilo

Conozca cómo ha evolucionado la construcción sostenible en Colombia y por qué el nuevo edificio corporativo de Amarilo, en Bogotá, es un ejemplo de sostenibilidad integral.

Hace 10 años se dio a conocer en Colombia la importancia de la construcción sostenible. De acuerdo con Camilo Luengas, líder técnico del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), esta, “se traduce en buenas prácticas durante todo el ciclo de vida de una edificación, desde la planeación hasta el fin del uso de los desarrollos”.

Luengas recuerda que en 2008, cuando se fundó el CCCS, se registraron en Colombia tres proyectos en el sistema de certificación internacional LEED (Leadership in Energy & Environmental Design). Fueron los primeros 40.000 m2 de construcción con criterios de sostenibilidad ambiental.

Hoy, Colombia “cuenta con 6,1 millones de m2 de proyectos sostenibles, con presencia mayoritaria en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena. Esa área se compone de 143 proyectos inmobiliarios certificados, que suman más de 2 millones de m2. También, dispone de 220 en proceso de certificación, que representan 3,9 millones de m2”, explica Luengas.

Amarilo ha hecho de la construcción sostenible uno de sus pilares. Por eso su nuevo edificio corporativo, ubicado cerca del parque El Virrey, en el norte de Bogotá, es un buen ejemplo de prácticas responsables y de compromiso con el bienestar de quienes lo habitan.

Construcción sostenible en proceso de certificación

El diseño arquitectónico del edificio corporativo, de 8.500 m2 y ocho pisos, es obra de la firma colombiana Konrad Brunner Arquitectos. La estructura es de concreto y la fachada exhibe doble piel de vidrio con tratamiento acústico y concreto a la vista.

El estudio de arquitectura explica que los conceptos centrales de la propuesta se basan en “ofrecerles a los clientes de Amarilo una experiencia amable y memorable, y hacer del edificio un sitio de trabajo colaborativo confortable, flexible y eficiente, dentro de los preceptos generales de transparencia y sostenibilidad ambiental”.

La construcción se encuentra en proceso de certificación para obtener la máxima categoría LEED: Platino. Para lograrlo, Amarilo contó con la asesoría de la compañía Green Loop, especializada en diseño e ingeniería sostenibles. Entre los principales atributos de la obra se destacan porcentajes de ahorro de agua superiores al 30 % y de ahorro de energía superiores al 20 %.

A su vez, sobresale la cubierta verde con plantas nativas, que contribuyen a disminuir la necesidad de riego, fortalecer las conexiones ecológicas y promover la biodiversidad. También, vale la pena mencionar que se seleccionaron acabados de óptima calidad con bajos niveles de agentes contaminantes.

RECUADRO
Aspectos que debe contemplar una construcción sostenible, según estudios del World Green Building Council*:

  1. Calidad del aire y ventilación.
  2. Confort térmico.
  3. Iluminación natural y artificial (en las oficinas se debe privilegiar la primera).
  4. Acústica (las distracciones asociadas al ruido reducen el rendimiento de los empleados en un 66 %).
  5. Distribución interior y mobiliario activo (las oficinas deben ofrecer soluciones diversas para cambiar de ambientes durante la jornada laboral).
  6. Biofilia y vistas al exterior (espacios con variedad de plantas y contacto con la naturaleza).
  7. Diseño interior sensorial (colores, texturas y materiales que transmitan tranquilidad y evoquen la naturaleza).
  8. Acceso a transporte alternativo y comodidades (cercanía a estaciones o paraderos de transporte público y ciclorrutas, opciones de alimentación saludable y zonas de esparcimiento y descanso).

*Información suministrada por Camilo Luengas, líder técnico del CCCS.

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