Ya sea para la vejez, la universidad de los niños, el apartamento nuevo o los regalos de fin de año, ahorrar debe convertirse en un hábito si queremos tener, en un plazo determinado, tranquilidad financiera.

Todos tienen una forma particular para ahorrar, quizás de pequeño tu mamá te inculcó el hábito del “marranito” o tu abuelo te enseñó a guardar las “vueltas” después de un mandado, pero hoy, cuando ya eres adulto, puede que las mismas estrategias de tus familiares o amigos no te funcionen. Todo depende del estilo de vida que lleves, tu personalidad y los objetivos que tengas.

Lo importante de esto es empezar a desarrollar conciencia, si es que de verdad quieres ahorrar, para que tu cerebro se adapte a los cambios que quieres implementar en tu vida. No tienes que empezar ahorrando todo lo que tengas, todos los días de la semana. Empieza de a poco, dos o tres veces a la semana o, mejor, plantéate ahorrar una cantidad mensual y progresivamente la vas aumentando. 

ahorrar con el cerebro

Aquí podemos extendernos por páginas y páginas dándote consejos para ahorrar que, quizás, ya conozcas o, quizás, no, pero queremos ir un poco más allá. Como lo mencionamos en el párrafo anterior, el cerebro es el que te puede ayudar a controlar todo lo que tenga que ver con tu dinero y cómo lo administras, al final del día él puede ser la clave del ahorro, solo es cuestión de trabajar en equipo. 

Estos son algunos tips que pueden entrenar a tu cerebro y, probablemente, cuando menos te des cuenta, ahorrar será la cosa más sencilla del mundo. 

-Motivación visual: ¿has visto como algunas personas ponen una foto de motivación en la nevera cuando están haciendo dieta o tienen papelitos en el computador con una frase motivadora para ser más productivos? Pasa lo mismo con el ahorro. Coloca tus tarjetas en una funda o en el espacio transparente de la cartera con un sticker de tu presupuesto y tus límites, te puede ayudar a recordar hasta dónde puedes llegar cada vez que pagas con tarjeta.  

-Mastica chicle o lleva auriculares cuando vas a comprar: desde el momento que entramos a cualquier establecimiento estamos siendo bombardeados por miles de señales psicológicas a través de olores, sonidos y colores que, a veces, interfieren más de lo que pensamos en nuestras decisiones de compra. Masticar chicle contrarresta olores agradables en las tiendas, así no comprarás impulsivamente en el supermercado. Llevar auriculares te alejará de la música en las tiendas diseñadas para que te sientas a gusto, te quedes más tiempo y, por lo tanto, gastes más. 

-¿Cuántas horas de trabajo necesitas para pagarlo?: un truco efectivo es pensar cuánto tendrías que trabajar para conseguir algo. Por ejemplo, un jean promedio puede valer entre 100 y 200 mil pesos, para algunos puede parecer aceptable, pero en realidad son 3 días de trabajo o más. 

-Aumenta poco a poco: expertos sugieren que incrementar progresivamente la cantidad es más efectivo que querer ahorrar mucho desde el comienzo. 

-Ahorrar puede ser divertido: sí, sabemos que suena complicado pero hay muchas aplicaciones que no solo te permiten gestionar tus finanzas, también lo hacen parecer un juego. Ahora, si definitivamente no lo ves como algo con lo que se pueda jugar, hay aplicaciones básicas con las que puedes llevar control de tu dinero. La idea es que diversifiques un poco los formatos cotidianos para que se haga más ameno el ahorro. 

-Aplica la regla de las 24 horas o los 30 días: si piensas en comprar algo, pero tu meta es ahorrar, podrías darte 30 días para reflexionar. Mientras, averigua alternativas, compara precios y, lo más importante, pregúntate si realmente necesitas comprar eso que tenías en mente. Si la compra es muy urgente, piensa al menos por 24 horas antes de hacerla.  

-¡No vayas con hambre al supermercado!: aunque suene loco, la ansiedad podría llevarte a comprar por impulso y no por necesidad. 

-Compra los regalos de navidad a lo largo de todo el año: compra los regalos de los niños o de tus seres queridos en la temporada de descuentos. En navidad, hay pocas rebajas. Ten a la mano la lista de regalos y cuando encuentres una buena oferta, puede ser una oportunidad para ahorrar un poco. 

Existen muchas formas de ahorrar dinero, pero si nunca antes lo has hecho o si en este momento te encuentras en una situación financiera apretada, te aconsejamos que en lugar de ponerte una meta de ahorro a largo plazo, empieces con retos de ahorro fáciles de cumplir. Recuerda que no todo te debe funcionar, ve intentando y ya encontrarás el truquito que más se adapte a ti, pero eso sí, nunca dejes de ahorrar. 

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