La magia de la iluminación en casa

Iluminar adecuadamente es el secreto para crear ambientes acogedores y funcionales en nuestra casa. Descubra cómo hacerlo.

La iluminación es un factor determinante para crear sensaciones y para imprimirle personalidad a nuestro hogar. ¿La razón? Nuestras funciones fisiológicas están gobernadas por los ciclos naturales del día y de la noche.

“Estamos diseñados para la luz”, dice Julián García Escobar, lighting advisor de Delta Light NV. Para él, la función más importante de la iluminación es brindarnos comodidad, pues, afirma, nuestro rendimiento, estado de ánimo y conducta dependen en gran parte de ella.

Cada espacio de la casa tiene unas necesidades, unos requerimientos y unos usos puntuales. Por eso, al iluminarlo, la primera recomendación es tener claro qué es lo que buscamos en él. Laura Sandoval, también lighting advisor de Delta Light NV, hace énfasis en la luz como generadora de todo tipo de sensaciones, desde intimidad y romanticismo hasta amplitud o sobriedad.

Ella nos recuerda que nuestra casa es un todo en el que los muebles, la decoración, el color de las paredes y la forma como todos están iluminados debe integrarse. Aunque cada persona y cada familia tiene gustos, necesidades y hábitos distintos, hay ciertas pautas y recomendaciones que podemos seguir. Veamos algunos:

La cocina: Buscaremos dar confort visual a las superficies sobre las que manipulamos alimentos y utensilios. Es recomendado iluminar toda la cocina con el mismo tipo de luces. Muchos prefieren luz blanca en la cocina.

El estudio: Usualmente aquí pasamos horas frente a la pantalla del computador, por lo que es acertado seguir parámetros de iluminación similares a los de una oficina: dar buena luz al área de trabajo y evitar contrastes drásticos de luminosidad con el entorno.

La biblioteca: Es buena idea contar con un mobiliario que tenga iluminación integrada; esto resaltará el componente decorativo de la biblioteca, al tiempo que nos permitirá leer los lomos de los libros.

La sala: Este es el espacio social por excelencia de la casa. Busquemos generar sensaciones de luminosidad acordes con los muebles y la decoración. No dirijamos luces fuertes sobre las personas, pues hacerlo les crearía la sensación de que están siendo observadas, y perderían esa naturalidad, libertad y confianza que buscamos brindarles.

El comedor: Lo más importante es que podamos ver lo que nos vamos a comer. Busquemos una luz suficiente que no genere reflejos o destellos incómodos en la vajilla. Como también buscamos beneficiar un espacio de conversación, evitaremos dirigir luces fuertes sobre la cabeza o la cara de las personas

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Los baños: La prioridad es tener buena iluminación para tareas de cuidado como maquillarse o afeitarse. Hay en el mercado variedad de bombillos diseñados y certificados resistentes al agua y al vapor, recomendados para puntos de iluminación en la ducha.

Los cuartos: Aquí prima la preferencia personal. ¿Lees en tu cuarto? ¿Ves televisión? ¿Tienes un escritorio en tu cuarto? En general, la recomendación es darle más acento de luz a la tradicional “mesa de noche” donde solemos poner elementos que necesitamos a la mano al acostarnos y al despertarnos.

El vestier: requerimos luz suficiente que nos permita diferenciar las texturas, los colores y las dimensiones de las prendas para decidir cómo vestirnos. Existen muchas opciones que integran iluminación al mobiliario del vestier. La recomendación es ubicar los focos de luz de manera que nos permitan vernos al espejo sin reflejos molestos.

Algunos consejos:

  • Use bombillos y luminarias con tecnología LED. Duran más tiempo y ahorran energía.
  • Siempre que pueda, prefiera aportes de luz natural con ventanas o claraboyas. Logrará sensaciones de amplitud y ahorrará energía.
  • Si va a remodelar o a construir su casa, contemple en planos la iluminación con su arquitecto. Háblele de lo que usted quiere hacer y sentir en cada espacio y qué aspectos de la decoración quiere resaltar.

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