Una manera de reducir los impactos que puede generar la industria para obtener agua potable (cloración, filtración, exposición a luz ultravioleta y ozonificación) es construir un filtro de agua casero. Los filtros caseros reproducen el proceso natural que sucede en los manantiales, donde el agua emana de forma limpia gracias a la acción mecánica de algunas sustancias presentes en el suelo.

El funcionamiento de este mecanismo consiste en el ingreso de agua desde la parte superior, la cual, una vez va descendiendo por las capas de materiales, termina libre de impurezas en la parte inferior.

Los efectos que tienen los materiales que componen un filtro de agua casero explican su uso: el algodón retiene elementos sólidos; la grava gruesa captura partículas en los poros y la grava fina hace lo mismo con otras más pequeñas; el carbón atrapa impurezas del agua, como metales pesados, solventes, pesticidas, residuos industriales y otros productos químicos, además, elimina el olor y sabor de componentes sintéticos. La arena, por su parte, detiene el paso de materia orgánica fina.

Materiales:

  1. Una botella grande de plástico o galón transparente con tapa de 3 a 6 litros de capacidad
  2. Algodón natural
    3. Grava gruesa o piedra triturada
  3. Grava fina
    5. Carbón activado o trozos de carbón
    6. Arena fina de río o de construcción bien lavada
  4. Recipiente de vidrio de boca ancha

Pasos:

  1. Lave muy bien los recipientes y las piedras. Enjuague con suficiente agua.
  1. Corte la base de la botella de plástico sin llegar a desprenderla por completo del cuerpo del recipiente, para que sirva como una especie de tapa que cubra los materiales del filtro desde la parte superior.
  2. Desde el corte realizado en la botella, introduzca una capa de algodón de unos 5 cm de grosor hasta el fondo del cuello del recipiente con la tapa enroscada.
  3. Luego ponga una capa de grava gruesa o piedra triturada, preferiblemente si es porosa. Después vierta la grava fina. El grosor recomendable de cada capa de grava es de unos 7 cm.
  4. Continúe con el carbón activado o trozos de carbón de manera que forme una capa de unos 7 cm de grosor. Termine con una capa de 5 a 7 cm de grosor de arena fina.
  5. Ponga el filtro con el orificio hacia abajo y sin la tapa sobre la boca del recipiente de vidrio. Vierta agua sobre la parte superior del filtro, espere un momento para que salga por la parte inferior, y disfrute de líquido libre de impurezas.

Recomendación: haga el mantenimiento del filtro cada seis días como máximo, para limpiar nuevamente el recipiente y los materiales, y reemplazar el algodón y el carbón, porque este último ya habrá perdido sus propiedades de filtración.

Filtro casero