Amarilo ha puesto en marcha su Programa de Proveeduría Responsable ¡Porque eres una empresa ejemplar! Su propósito es guiar y acompañar a sus proveedores y contratistas para que adopten las buenas prácticas y políticas que caracterizan a Amarilo en materia de sostenibilidad, al tiempo que se fortalecen como empresas.

Desde hace unos años, las empresas han sido más conscientes de que sus riesgos e impactos van mucho más allá de lo que sucede dentro de ellas. Han comprendido que los riesgos abarcan toda la cadena de valor, por lo tanto, tienen claro que, para beneficio de todos, es vital asegurarse de que las prácticas y políticas en materia laboral, social, ambiental, económica y ética de sus empresas aliadas estén alineadas con las suyas.

Amarilo, quien contribuye significativamente en la generación de empleo y en el fortalecimiento de la economía nacional, identificó la necesidad de mitigar los riesgos en su cadena de suministro. Por ello, la proveeduría responsable forma parte de su estrategia de sostenibilidad, un asunto que está inmerso en iniciativas globales como el Global Report Initiative (GRI), la ISO 26000 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

“Ser una empresa ejemplar”, lema que identifica su Programa de Proveeduría Responsable, significa actuar en el marco del deber ser y, por tanto, hacer siempre las cosas bien. “Lo que esperamos con este programa es que Amarilo y nuestro grupo de empresas proveedoras y contratistas hablemos el mismo idioma, compartamos y vivamos los mismos valores y traspasemos el ADN de la sostenibilidad, fomentando una cultura de negocios responsables. Es la única manera de perdurar en el tiempo, a través de la innovación, la competitividad y el uso responsable de los recursos naturales. Como gran empresa, a través de este programa tenemos la responsabilidad de generar valor a las pymes y nuestros grupos de interés” explica Karen Sánchez, coordinadora de sostenibilidad.

Una gran iniciativa en desarrollo

Amarilo comenzó a aterrizar el Programa de Proveeduría Responsable en 2018 con una muestra inicial de 70 empresas, de las cuales el 50 % son pymes. Su primer paso fue conocer cómo estaban en materia de buenas prácticas éticas, sociales y ambientales. De esta forma, se clasificaron en tres grupos: avanzado u oro, intermedio o plata y básico o bronce. Cada empresa es distinta y por esa razón su desempeño se evaluará con unos criterios en materia de sostenibilidad de acuerdo con su tamaño y los impactos de su actividad económica.

En 2019 empezó la etapa más significativa del programa: el acompañamiento, pues invita al grupo de empresas a un espacio de aprendizaje, cuyo propósito es que comprendan y materialicen la sostenibilidad de acuerdo con la realidad y el tamaño de sus respectivos negocios. “En Amarilo les abrimos las puertas a nuestros proveedores y contratistas para que aprendan de nuestra experiencia y, por qué no, para que nosotros aprendamos de las suyas; la sostenibilidad deber ser colaborativa. No podemos dejar a la cadena de suministro sola sabiendo que son los brazos de nuestro negocio; debemos acompañarlos en lugar de esperar a que estén desarrollados”, afirma Karen Sánchez.

El programa está dirigido a personas con posiciones senior o de liderazgo en sus organizaciones, tomadores de decisiones que fortalecerán sus modelos de negocio. Las sesiones les ofrecen a los asistentes conocimientos teóricos sobre la sostenibilidad, así como herramientas prácticas para replicarlas en sus propias empresas.

La iniciativa la lidera la dirección de sostenibilidad de Amarilo teniendo claro que su éxito depende de ambas partes: Amarilo y aliados. La idea es que este sea un año de aprendizaje que les permita avanzar con éxito hacia el 2020 cuando se llevará a cabo la etapa de evaluación en la que demostrarán sus logros. Amarilo analizará el desempeño sostenible de cada uno de sus proveedores y contratistas con la expectativa de fidelizar y contratar a los mejores de acuerdo con criterios de sostenibilidad.