Este año Amarilo fortaleció su estrategia de sostenibilidad, un tema que empezó a trabajar hace 16 años y que les da un valor especial a sus proyectos de construcción. La firma quiere que cada uno de sus espacios brinden bienestar y una mejor vida a sus habitantes.

La sostenibilidad es uno de los elementos fundamentales en el modelo de negocio de Amarilo. La compañía sabe que esta es una cualidad que le aporta más valor a sus desarrollos; de hecho, en el Análisis de Materialidad que realizó la firma este año, se destacaba la importancia de tomar buenas decisiones para poder asumir los “retos medioambientales y sociales” de forma eficiente y certera.

Amarilo, a pesar de la pandemia, siguió priorizando sus proyectos sostenibles en el 2020 y demostrando que no se limita a construir edificios o urbanizaciones, lo suyo es edificar, con bases sólidas, espacios más verdes, más saludables; espacios que acerquen a la comunidad que los habita.

Para conseguirlo la empresa comenzó a implementar, desde hace 16 años, mejoras sustanciales en materia económica, social y ambiental. A estos propósitos se les suma el interés por cumplir con los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que quieren integrar todos los actores del sector empresarial. La compañía pone en práctica 10 de ellos, como el fin de la pobreza, la salud y el bienestar, la construcción de ciudades y comunidades sostenibles y las acciones por la mejoría del clima.

En junio del presente año Amarilo comenzó la renovación de su estrategia de sostenibilidad, lo hizo escuchando los aportes de copropietarios, proveedores, contratistas y a los gerentes de la empresa, entre otros grupos de interés. Además, se realizaron talleres sobre buenas prácticas sociales, ambientales y de gobierno corporativo.

En ese proceso también se hizo un análisis de cuál sería la estrategia para que la firma sea generadora de valor y perdure en el tiempo. “Lo más recomendable en el mundo empresarial es actualizar las estrategias de sostenibilidad cada tres o cuatro años; se hace necesario porque, a medida que las compañías van evolucionando, las tendencias globales se transforman y los riesgos son otros. Por eso es vital esa revisión”, afirma Karen Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad de Amarilo.

Para elaborar esta nueva hoja de ruta se identificaron cerca de 50 temas cruciales. Después de estudiar su relevancia se seleccionaron los 13 principales que componen la nueva estrategia. Cinco de ellos fueron identificados como prioritarios y son los que concentran el interés de la compañía en estos momentos. Esos objetivos son: la construcción sostenible y la ecoeficiencia, el relacionamiento estratégico, el desarrollo territorial, las grandes intervenciones urbanas y el servicio al cliente.

Sin embargo, durante el 2020 Amarilo trabajó y adelantó otros proyectos de sostenibilidad relacionados con el manejo de residuos, los proveedores responsables y la potencialización en el uso de metodologías de trabajo colaborativas.

La mejor herramienta

Al programa de proveeduría responsable lo acompaña el lema “porque nuestras prácticas sí trascienden”. Su objetivo es brindarles las herramientas y el conocimiento necesarios al grupo de empresas que hacen parte de la cadena de suministro de Amarilo. Dicha capacitación las fortalecerá institucionalmente y así podrán evitar riesgos legales, operacionales, financieros y reputacionales.

Desde 2018 se les ofrece formación sobre las adecuadas prácticas ambientales, sociales y de buen gobierno. En los últimos dos años se realizaron siete sesiones teórico-prácticas con espacios de retroalimentación. Y este año se llevó a cabo una evaluación pedagógica para estudiar los avances obtenidos y las posibilidades de mejora. Si hay algo claro es que en un futuro próximo Amarilo integrará los criterios de sostenibilidad para la selección y la evaluación de sus proveedores y contratistas.

En esta evaluación participaron 70 empresas, 15 de ellas obtuvieron resultados sobresalientes por su responsabilidad medioambiental y se les entregó un diploma digital como reconocimiento simbólico. Con las compañías restantes se llevó a cabo una productiva retroalimentación que les ayudará a poner en marcha mejores prácticas y ser, también, destacadas en este campo.

La bolsa y la vida

En septiembre, Amarilo comenzó una interesante alianza con Cemex con vistas a fortalecer la economía circular. Se trata de un plan piloto para regresarles las bolsas de cemento a la compañía, que pueden servir de materia prima para fabricar tejas y papel. Se espera que este proceso se pueda incorporar en todas las obras que se construyan. “De esta manera ciertos materiales como el papel, el cartón –que presenta el consumo más alto–, el plástico, el icopor e incluso el agua, podría reutilizarse hasta agotar su ciclo de vida”, afirma Karen Sánchez.

Reutilizar los residuos

En 2020 Amarilo ganó el premio de Responsabilidad Social Camacol regional Bogotá y Cundinamarca en la categoría de Mejor Experiencia Ambiental; lo consiguió con un plan piloto para el manejo de residuos de construcción y demolición (RCD), en convenio con la Corporación Autónoma Regional del Atlántico. El centro del programa fue el proyecto urbanístico Alameda del Río, en Barranquilla.

Con este plan se estudia el impacto social que tienen esas materias residuales y cómo transformarlas o aprovecharlas para disminuir a futuro la gran masa de RCD. Varias de ellas podrían ser reutilizadas en andenes, sillas de concreto, alumbrado público, entre otros elementos urbanos.

Este año también se le entregó a la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, de manera oficial, una guía para el manejo de sus residuos dentro del marco del convenio de cooperación.

Un buen BIM

Hace cinco años la firma comenzó la implementación en sus proyectos del Building Information Modeling (BIM). Esta es una metodología de trabajo colaborativa que permite la creación y la gestión de proyectos de construcción usando modelos virtuales en una plataforma estructurada.

Por el trabajo que realizó en el proyecto Cantabria, al occidente de Bogotá, la compañía recibió el Premio a la Excelencia BIM Colombia, entregado por Camacol, Forum Colombia y el Ministerio de Vivienda, el pasado mes de noviembre. El reconocimiento tiene en cuenta cómo se organizan los espacios en la obra, el ahorro en tiempo y en costos; y cómo los directores de la misma hace un uso eficiente de la tecnología, por ejemplo, trabajando en equipos móviles para consultar los modelos y evitando llevar los planos a las obras.

Todos estos proyectos dan buena cuenta del real interés de Amarilo en la sostenibilidad que, por supuesto, agrega un mayor valor a sus obras y las hace más apreciadas por la comunidad. En marzo de 2021 todos sus adelantos se verán consignados en el informe que prepara la compañía sobre el tema. Quedará en evidencia que sus prácticas sí trascienden.