El principal escenario de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, el Estadio Olímpico, está casi listo. Su diseño es obra de la firma del arquitecto japonés Kengo Kuma y sobresale por el uso de la madera.

Ser la ciudad anfitriona de unas olimpiadas es un reto enorme que implica superar las expectativas del mundo entero. Tokio lleva varios años preparándose para acoger las justas de 2020 y el nuevo Estadio Olímpico, que reemplaza al Estadio Nacional de Kasumigaoka (donde tuvieron lugar los Juegos de 1964), será una de sus principales atracciones.

La construcción del nuevo complejo, de 194.000 metros cuadrados, comenzó en diciembre de 2016 y concluirá a finales de noviembre de 2019. Se ubica en Jing?-Gaien, uno de los barrios con más zonas verdes de Tokio. Ocupará el lugar de su antecesor, el estadio de Kasumigaoka, obra del famoso arquitecto Kenzo Tange, que fue demolido en 2014. 

El artífice del diseño del estadio de Tokio 2020 es el arquitecto japonés Kengo Kuma (Yokohama, 1954). Egresado de la Universidad de Tokio en 1979, es reconocido por ser el autor de obras como el Museo Victoria y Alberto que se inauguró en Dundee, Escocia, en septiembre de 2018, y el Centro Cultural y de Turismo Asakusa, en la capital japonesa, entre muchas otras.

La propuesta de Kengo Kuma & Associates se basa en el deseo de crear un estadio que refleje las tradiciones arquitectónicas japonesas y el interés mundial en el diseño sostenible y el cuidado de la naturaleza. Por eso tiene a la madera como protagonista: la fachada consta de varias capas de aleros superpuestos y la parte interior de cada alero la componen rejillas de madera de cedro certificada proveniente de las 47 prefecturas de Japón. 

Kengo Kuma

Imagen extraída de www.realestatemarket.com.mx

El Estadio Olímpico, un proyecto polémico

La puesta en marcha de la construcción del escenario que el 24 de julio acogerá la inauguración de Tokio 2020 fue complicada y sufrió varios retrasos. En noviembre de 2012 se anunció que la propuesta del estudio de la arquitecta Zaha Hadid era la ganadora del concurso internacional que se convocó para diseñar el que sería el nuevo Estadio Nacional. Aún no se sabía que Tokio sería sede de los Olímpicos.

Zaha Hadid

La elección del diseño de Hadid, de líneas sinuosas y marcado estilo futurista, desencadenó una ola de críticas. Los arquitectos locales consideraron que su costo era exorbitante (casi dos mil millones de dólares), sus formas resultaban demasiado osadas para uno de los lugares más verdes de Tokio y era absurdo que una extranjera diseñara un símbolo nacional. 

Así, la propuesta de la ganadora del Premio Pritzker en 2004 (fallecida en 2016) se quedó en el papel. A pesar de los retrasos que implicaba para la obra, el gobierno japonés se vio obligado a realizar un nuevo concurso. En diciembre de 2015 se dio a conocer el diseño ganador, el del arquitecto local Kengo Kuma: una obra de aspecto más austero que costaría casi la mitad de lo presupuestado por la firma de Zaha Hadid, 1.200 millones de dólares.

Estadio con sello local

Para diseñar el escenario deportivo, Kuma se inspiró el parque Meiji Jing? Gaien, que para él es el más bello de Tokio, y es vecino de la obra. “Tradicionalmente, en Japón se construían grandes edificios de madera. Aunque el estadio sea de una escala mucho mayor, quiero mostrarle al mundo que podemos aplicar nuestra técnica tradicional para este tipo de construcciones”, le dijo al diario español El Mundo a finales de 2015.

Además, el arquitecto argumenta que la madera ayuda a absorber el dióxido de carbono y, por lo tanto, a combatir el calentamiento global. Asimismo, ha explicado que usar madera certificada local, con una correcta gestión ambiental, es mucho mejor que haberla traído de otros países, a pesar de que el costo fuera menor.

En cuanto a los aspectos estructurales, la memoria del proyecto dice que “el techo tiene una estructura que combina vigas de acero y madera laminada con una sección transversal mediana. Se utiliza la rigidez axial de la madera para minimizar la deformación de las armaduras del techo debido al viento o a terremotos”. 

Por supuesto, la sismorresistencia es vital en una ciudad en la que los movimientos telúricos de gran magnitud son frecuentes. Por eso, el estadio se construyó con recursos como vigas en diagonal y tirantes cruzados. A su vez, todos sus espacios están diseñados para evacuarlos rápidamente en caso de emergencia. Para Kuma, la seguridad de la obra es crucial. 

Logo Tokio 2020

Para tener en cuenta

  • El Estadio Olímpico de Tokio tendrá capacidad para 60.000 espectadores, ampliable a 80.000 en partidos de fútbol luego de las olimpiadas. 
  • Acogerá las ceremonias de apertura y clausura de Tokio 2020, así como las competencias de atletismo y fútbol.
  • Tendrá dos pantallas gigantes, de 30 x 9 metros.
  • Dispondrá de tres anillos de gradas con sillas de colores.
  • Contará con un óptimo sistema de ventilación basado en el flujo de corrientes de aire y ventiladores en sitios estratégicos.
  • La madera le dará un aspecto cálido del que carecen la mayoría de estadios internacionales.
  • Tokio 2020 se llevará a cabo del 24 de julio al 9 de agosto.
  • El nuevo Estadio Olímpico de Tokio está llamado a convertirse en la obra insignia del arquitecto Kengo Kuma.
  • La madera certificada es aquella que proviene de bosques de tala controlada, que cumplen con exigentes prácticas y normas ambientales, sociales y económicas.