Ilustración: @sakoasko

El apartamento o la casa de los sueños está al alcance de unos cuantos pasos: hacer un presupuesto para ahorrar y elegir los productos financieros adecuados son las claves.

 

Por Sandra Carvajal González

Economista especialista en dirección financiera.

Es editora jefe de Home en Semana.com y dirige el pódcast Finanzas Personales de Dinero .

El primer gran reto financiero para cumplir el sueño de tener vivienda propia es reunir la cuota inicial. Si no hay un ahorro base, planificación y disciplina serán los mejores aliados.

¿Y por qué no financiar el ciento por ciento de la vivienda? En Colombia, esto era posible hace algunos años, pero después de la crisis inmobiliaria que dejó una profunda recesión en 1999, el Gobierno cambió las condiciones del mercado para proteger los ahorros de las familias, los constructores y el sistema financiero.

Una de las medidas de la Superintendencia Bancaria (hoy Superintendencia Financiera) fue limitar el monto máximo que las entidades financieras podían prestar, para fomentar el ahorro de las familias y disminuir el riesgo de impago.

Por esto, para adquirir una vivienda es necesario ahorrar de 10% a 30% de su precio, como mínimo, si se opta por un crédito (dependiendo de las condiciones de la entidad financiera y la evaluación del riesgo crediticio), o 20% si se elige un leasing habitacional o si se puede optar por una Vivienda de Interés Social (VIS) subsidiada. Lo ideal sería alcanzar un ahorro superior para disminuir el monto de los intereses de la opción de financiamiento que se elija.

 

¿Por dónde empezar?

Lo primero es revisar el estado de tus finanzas. Esto requiere tiempo y sinceridad de todos y es fundamental para entender la capacidad de ahorro del hogar y las mejoras que se deben hacer en el presupuesto.

 

PRESUPUESTO ENERO FEBRERO MARZO ABRIL MAYO JUNIO
Salario 1 $1.500 $1.500 $1.500 $1.500 $1.500 $1.500
Primas $750
Salario 2 $3.000 $3.000 $3.000 $3.000 $3.000 $3.000
Venta de productos $200 $200 $200 $300 $400 $400
TOTAL INGRESOS $4.700 $4.700 $4.700 $4.800 $4.900 $5.650
Arriendo $800 $800 $800 $800 $800 $800
Agua $90 $90 $90 $90 $90 $90
Luz $60 $60 $60 $60 $60 $60
Gas $6 $6 $6 $6 $6 $6
Cuota del carro $250 $250 $250 $250 $250 $250
Mercado $700 $700 $700 $700 $700 $700
Seguro de vida $30 $30 $30 $30 $30 $30
Transporte $100 $100 $100 $100 $100 $100
Vacaciones $2.000
Regalos $50 $150 $80
Ropa $200 $200 $200
Ocio $100 $100 $100 $100 $100 $100
Imprevistos $100 $100 $100 $100 $100 $100
TOTAL EGRESOS $2.286 $2.436 $2.386 $2.436 $2.316 $4.436
Ahorro $2.414 $2.264 $2.314 $2.364 $2.584 $1.214
AHORRO ACUMULADO $8.414 $10.678 $12.992 $15.356 $17.940 $19.154

 

Este es un ejemplo de cómo quedaría un esquema de presupuesto familiar.

Seguir este paso a paso puede ser útil:

Crear un registro ordenado de las finanzas familiares: una hoja de cálculo es la mejor herramienta para proyectar los ahorros a mediano plazo. En las columnas se ubican los meses correspondientes al plazo establecido de ahorro y en las filas se registran los ítems del presupuesto familiar, que se detallan a continuación.

Identificar los ingresos: en las primeras filas se ubican las fuentes de ingresos esperados de cada miembro de la familia que sostenga el hogar: salarios, rentas, cesantías, ventas estimadas o primas, entre otros. Los montos esperados se van ubicando en el mes correspondiente para poder hacer la proyección de los ingresos en el plazo estimado. Al finalizar, se totaliza el ingreso por mes.

Identificar los egresos: después de los ingresos, se calculan y registran todos los gastos y salidas de dinero, mes a mes, de forma individual: arriendos, servicios, cuotas de préstamos, tarjetas de crédito, transporte, mercado, comidas en restaurante, ropa, vacaciones, educación y seguros, entre otros. Es ideal reservar un monto para ocio y otro para imprevistos (el presupuesto debe tener en cuenta situaciones inesperadas). Igual que en los ingresos, los montos calculados se van ubicando en el mes correspondiente para poder hacer la proyección de los egresos en el plazo estimado. Al finalizar, se suman los egresos para calcular el gasto familiar por cada mes.

Calcular el ahorro: es posible calcular un ahorro mes a mes, restando ingresos de egresos en cada fila. Para entender el progreso en el tiempo, se añade una fila llamada ‘Ahorro acumulado’ que vaya sumando el ahorro periodo a periodo. En  el primer mes se añade la base de ahorro que ya se tenga (ver tabla)

Cada mes, al recibir las facturas a pagar, se deben actualizar los rubros para que se refleje la realidad financiera familiar. Tener este panorama claro permite saber cuánto se puede ahorrar y generar un compromiso familiar. Pero, además, esto facilita identificar los gastos innecesarios o gastos ‘hormiga’, que merman el presupuesto y podrían sumarse al ahorro. El control de gastos es el arma más poderosa para cumplir los objetivos, así que, si al finalizar el ejercicio no se encuentra un espacio para el ahorro, el primer paso es cortar los gastos innecesarios.

Identificado el monto mensual de ahorro y el plazo para comprar la vivienda, será posible calcular el precio que se puede pagar por ella, para ir buscando un proyecto que se adapte a las necesidades de la familia y a la capacidad financiera.

En paralelo, es crucial identificar la capacidad crediticia o de endeudamiento. Las cuotas mensuales de todos los créditos no pueden ser superiores al 30% de los ingresos conjuntos de las personas que lo solicitan. Por eso, se puede recurrir a prepagar las deudas para liberar esa capacidad y garantizar la aprobación del método de financiación elegido.

 

Productos para ahorrar

Dejar la plata ‘debajo del colchón’ no es una buena práctica, ya que se tiene a la mano y gastarla es una tentación. Además, va perdiendo poder adquisitivo por efecto de la inflación. Es mejor recurrir a un producto que facilite el ahorro y, en lo posible, que genere beneficios. Estas son algunas alternativas:

Cuentas AFP: creadas específicamente para el ahorro de la cuota inicial, tienen beneficios tributarios al declarar renta, pues disminuyen la base gravable y los retiros son libres de impuestos si son para vivienda. Pueden facilitar el acceso al crédito hipotecario. Tienen un retorno bajo, pero son mejores que tener la plata en efectivo.

Cuentas de ahorro programado: se pueden programar para que, de forma automática, debiten el monto a ahorrar, lo que obliga al usuario a no tocar ese dinero mes a mes. Es una buena alternativa para cumplir el requisito de ahorro en el caso de querer acceder a los subsidios de vivienda del Gobierno nacional.

Fondos de Inversión Colectiva: si se busca mayor rentabilidad, se puede recurrir a estos fondos manejados por expertos. En este caso, es importante conocer el nivel de riesgo del fondo y las condiciones de entrada y salida, ya que, así como se puede ganar más, es posible perder algo del capital.

Proyectos sobre planos: si se tiene en la mira el proyecto ideal, las constructoras ofrecen planes de pago mensual para reunir la cuota inicial, mientras terminan de construir. Usualmente, esto se va abonando a una fiduciaria que audita el manejo de los recursos para la obra y ofrece garantías a los compradores. Así, el dinero estará seguro y la vivienda ya estará apartada.