¿Qué es la certificación LEED?

En un mundo en el que se prevé un crecimiento demográfico exponencial en los próximos años, es importante contar con sistemas de certificación para la construcción sostenible, que ayuden a asegurar un futuro urbano organizado y amable tanto con el medio ambiente como con los mismos seres humanos.

Según cifras oficiales por parte del Departamento Nacional de Planeación (DNP), en Colombia se estima que llegarán unas 18 millones de personas a las ciudades en unos 35 años, lo que significa que habrá una mayor demanda de vivienda, bienes y servicios públicos que cada urbe deberá suplir de manera eficiente. Es por esta razón que es muy importante la planeación urbana organizada y sostenible y, para lograrlo, existen diferentes sistemas de certificación dentro de las cuales está LEED (Leadership in Energy & Environmental Design, por sus siglas en inglés), el cual fue desarrollado en 1998 por el U.S Green Building Council (USGBC), con el fin de tener “estándares de referencia para medir las estrategias de sostenibilidad aplicadas en una edificación, los ahorros e impactos asociados; y reconocer el desempeño de las construcciones sostenibles”, según explica Cristina Gamboa, directora ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS).

Vale la pena mencionar que el sector inmobiliario tiene un enorme impacto en su entorno, puesto que contribuye en un 33% en la emisión de gases con efecto de invernadero, así como consume el 60% de la energía a nivel global y gran parte del agua potable, entre otros. Por esta razón, se busca la manera de lograr que el sector sea parte de la solución y no un agravante de la precaria situación ambiental a nivel internacional. Afortunadamente, cuenta Gamboa, tener un futuro sostenible es un bien común para la sociedad y, por lo tanto, los empresarios en países desarrollados lo han apoyado. Un ejemplo de esto es que 170 naciones han ratificado el acuerdo de París, que entró en vigor el 4 de noviembre de 2016, lo cual cubre el 87.9% de las emisiones de gases.

Centro comercial Fontanar

Se reconoce que las edificaciones son la solución más costo-efectiva para combatir el cambio climático a nivel global y es gracias a este tipo de esfuerzos que se logran mitigar las emisiones de una forma importante, añade la directora.

Entonces, frente a la problemática de crecimiento demográfico, las certificaciones entregan soluciones al sector constructor que le permiten medir de manera significativa y científica su aporte a la sociedad y convertirse así en un agente de cambio positivo. “Lo que es clave en estos sistemas de certificación es que brindan transparencia y objetividad, pero también le permiten a la industria tener progresividad”, aclara Gamboa.

Para certificarse hay que tener en cuenta unos “prerrequisitos” de obligatorio cumplimiento y un puntaje mínimo de 40 puntos que se obtiene a través de la implementación de “créditos”, que son estrategias de sostenibilidad en las diferentes categorías que se evalúan. Éstas son:

  • Proceso integrativo de diseño.
  • Emplazamiento, locación y transporte.
  • Uso eficiente del agua.
  • Uso de energía y emisiones a la atmósfera.
  • Calidad del ambiente interior.
  • Materiales y recursos.
  • Innovación y diseño.
  • Prioridades regionales (hace referencia a las necesidades específicas de un país o locación como, por ejemplo, las zonas climáticas).

Uno de los objetivos principales de LEED es lograr cambiar la cultura de construir y luego añadir, sino más bien definir desde que el proyecto está en los planos los sistemas de ahorro de agua, el control de la iluminación, etc. Esto evita reconstrucción y sobrecostos, y asegura una construcción sostenible a largo plazo. A eso le llaman “proceso integrativo de diseño”, que busca incluir estrategias verdes pensando en las tres fases de todo proyecto: diseño, construcción y operación.

Proyecto Pontevedra

Por último, es interesante mencionar que, así como se van mejorando los proyectos y cada vez hay un mejor uso de los recursos, también se modifica la herramienta. En efecto, hoy en día, la certificación LEED ya va en su cuarta versión y ahora incluye estándares de energía más estrictos, así como exigencias más duras en términos de materiales, pues es ahí en dónde la industria aún tiene mucho por hacer. “Ahora para estar a la altura, el desafío es hacer proyectos con mejores atributos y materiales sobre todo en su comportamiento en la fase de operación”, concluye la directora de la CCCS.

¿Sabía qué…?

Amarilo es miembro fundador del CCCS, una organización que cumple 10 años liderando el desarrollo sostenible de la industria de la construcción.
• El año pasado, el proyecto Pontevedra y el centro comercial Fontanar se certificaron en LEED Oro.
• La certificación LEED tiene cuatro grados diferentes: certificado (el más básico), plata, oro y platino.

 

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