El bienestar de vivir en municipios aledaños a Bogotá

El bienestar de vivir en municipios aledaños a Bogotá

La fortuna de estar rodeado por naturaleza, la calma de vivir lejos de los trancones y la posibilidad de despertar con el cantar de los pájaros son apenas unos de los beneficios que se obtienen al elegir vivir en municipios cercanos a la capital.

Es un hecho que la capital puede ser una fuente de estrés para algunos, razón por la cual más de un ciudadano tiene en la mira los municipios aledaños como una excelente opción para comprar o arrendar vivienda. En efecto, vivir en la Sabana es más que un cambio de hogar: es un estilo de vida. Es aprovechar de los fines de semana en familia, un deleite en especial para los niños ya que pueden divertirse con el pasto, el barro y la lluvia.

Un entorno sostenible y organizado

En los últimos años, la Sabana de Bogotá ha conocido un boom en la vivienda y construcción puesto que se pueden conseguir hogares más grandes y con una mayor cantidad de zonas verdes, debido a que los costos de las tierras son menores. Sin embargo, esto también se debe a que la capital ya no cuenta con suficientes zonas urbanizables, lo que genera un movimiento de las personas hacia las afueras de la ciudad. En consecuencia, municipios como Chía o Cajicá conocen un crecimiento exponencial, aunque otros como Cota, Tenjo, Mosquera y Madrid no se quedan atrás.

Es así que al contar con un mayor número de habitantes, la economía de estas regiones ha mejorado drásticamente, cambiando las denominadas “ciudades dormitorio”, es decir urbanizaciones de solo vivienda, por unas que cuentan con una completa oferta comercial. Por lo tanto, ahora ya no es necesario vivir cerca de los pueblos, puesto que dentro de los proyectos encontrará comercios en pequeña, mediana o gran escala, centros de atención de salud, zonas recreativas y vías que promueven la “ecomovilidad”, entre otros. 

Con una gran oferta cultural

Pero además de lo que hay en las urbanizaciones sostenibles, los municipios también han aumentado y renovado su oferta comercial. Por ejemplo, Chía es el territorio que más se asemeja a la capital en términos gastronómicos y de turismo. Hoy en día cuenta con cuatro centros comerciales (Centro Chía, Plaza Mayor, Sabana Norte y el más moderno Fontanar) y tiene varios sitios para los noctámbulos.

Por otro lado, Tenjo y Cota ofrecen una propuesta cultural interesante y propia. Con sus plazas decoradas de casas coloniales típicas y mercados dominicales de artesanías o comida fresca, son lugares perfectos para aquellos que buscan alejarse de una vida citadina.

En conclusión, vivir en la Sabana es una decisión personal que influirá en el estilo y calidad de vida de quien la toma. Es apreciar el pasar del tiempo en familia, dejar que los niños jueguen sin temor y alejarse de los ruidos estridentes y agobiantes disturbios.

 

 

En cifras

En el último año se registran ventas de 2 509 unidades de viviendas en Chía y Cajicá y de 6 359 en Madrid y Mosquera.

Para los planes a futuro

El pasado mes de julio, Amarilo lanzó en Cota su nuevo proyecto de vivienda “Ponte Verdi”, el cual contará con 248 casas de un área desde 159 a 192 m2 en lotes independientes y ofrecerá dos diseños de viviendas diferentes: Eleganza e Inspirazione. Adicional a esto, habrá un Club House con zonas de esparcimiento como canchas de tenis y una múltiple, piscinas climatizadas para adultos y niños, gimnasio, BBQ y más de 12 hectáreas de espacios verdes con senderos peatonales y ciclorutas. Por su cercanía a Bogotá, a tan solo 20 minutos, y sus excelentes vías de acceso (por la calle 170, calle 80, calle 13, autopista Norte y vía Guaymaral), Ponte Verdi es un espacio ideal para aquellos que quieran alejarse del estrés capitalino y disfrutar de momentos memorables en familia.

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