Juntos para cumplir sueños

Esta es la historia de dos líderes que se unieron para cumplir un sueño en común y aportarle a la comunidad bienestar y alegría. Un proyecto que demuestra que juntos podemos hacer grandes cosas.

Una nación se compone de distintos tipos de personas que tienen sus propias habilidades, ambiciones y necesidades. Es por eso que Origen se encarga de reunir a estos líderes con el fin de crear una red que construya país y mejore el futuro del mismo. En efecto, y según explica en su página oficial, esta entidad sin ánimo de lucro está comprometida en la formación de jóvenes emprendedores que pueden generar cambios positivos. Para lograrlo, la red de liderazgo cree en “la diversidad como una oportunidad para aprender, generar valor y promover la innovación”.

Fotos cortesía de 123 por mí.

Sin duda, es gracias a esa inclusión que se lograrán cumplir sueños y llenar de alegría barrios y comunidades vulnerables. Este es el caso del proyecto realizado por Dubby Vargas, líder y presidenta del barrio Corinto, en la parte alta de Cazucá, y Juan Francisco Dávila, emprendedor y dueño de 123 por mí: un parque infantil que llenó de vida y seguridad un terreno que antes no era aprovechado.

Amarilo: ¿Cuáles son sus motivaciones e historia?

Juan F. Dávila: Soy arquitecto de la Javeriana, graduado hace ya tres años. Antes de participar en Origen diseñé un parque en tierra bomba en Cartagena y fue un éxito. Obtuvo muy buena acogida a pesar de ser un proyecto artesanal, construido en gran parte por la comunidad y, de hecho, tuvo un gran impacto en la misma. Esto me generó a mí una inquietud muy grande y de ahí nació 123 por mí, una empresa con enfoque social que construye espacios de juego que van más allá de la sola construcción, pues se genera comunidad alrededor de los mismos.

Dubby Vargas: Yo comencé siendo líder hace cinco años de la cuadra, en donde llevé a cabo ciertos trabajos. Sin embargo, después de entrar a Origen tuve más confianza, por lo que decidí lanzarme como presidenta del barrio y salí ganadora. Hoy llevo un año y medio en esta posición. Mi motivación es que tengo un predio en este lugar, soy mamá de cuatro hijos y creo que si uno es feliz en donde vive, esa felicidad se ve reflejada.

A: ¿Cómo llegaron a Origen? ¿Qué les enseñó?

JFD: Durante el montaje de 123 por mí, que empezó en enero del 2017, me postulé en Origen y empecé a trabajar con ellos, para ver cómo me ayudarían a multiplicar mi objetivo de crear espacios recreativos alrededor de Colombia. Fue muy útil con temas de contacto y para entender cómo llegarle a las comunidades, hablar y participar con ellas. Ahí fue donde conocí a Dubby, quien buscaba hacer un sueño realidad para su comunidad: un parque en un lote muy grande que tenían.

DV: En Origen conocí personas de todas partes y estratos. De pronto, al vivir en estos barrios uno siente que no puede compartir con otra gente, porque uno tiene como otra ideología. Pero ahí aprendí que todos somos iguales. Estar en Origen me ayudó a tener más confianza en mí y ver que sí se pueden realizar las cosas y que hay terceros que nos pueden ayudar.

A: ¿Cuál fue la necesidad de crear un parque y cómo se llevó a cabo el proyecto?

DV: El terreno que se usó para el parque tenía la problemática de uso de terceros para ventas ilegales, por lo que era un área que daba miedo y no se le veía ni un poco de alegría. En cambio, hoy en día, pasas por ahí con tranquilidad y se encuentran niños desde temprano hasta tarde. Ya no es el área desolada y triste. Además, es un parque no solo para nuestro barrio, sino para otros que están alrededor que tampoco cuentan con un área recreativa de ninguna índole. Para lograrlo, me contacté a través de Origen con Juan Francisco. Él vino, conoció el espacio y fueron dos días de trabajo muy simpáticos, pues la comunidad también ayudó a crear el parque: cada uno puso su granito de arena.

JFD: Dubby se acercó a mí sabiendo que ellos tenían la necesidad de hacer un parque infantil, ya que hay muchos niños de las escuelas aledañas a Corinto y del mismo barrio que solo tenían un espacio muy reducido y mal desarrollado: un rodadero y un columpio que no daba abasto para tantos pequeños. El objetivo era utilizar un terreno muy grande que tenían en donde se podía desarrollar el proyecto. Nosotros identificamos que dentro de ese lote podíamos poner cinco juegos para que los niños puedan recrearse y compartir con amigos o con los papás. El parque se realizó en dos jornadas sociales, a finales del mes de agosto.

A: ¿Y qué se viene a futuro para los dos?

DV: Entre mejor organicemos nuestro barrio, mejor nos sentiremos en él. Tenemos otros proyectos previstos como la construcción de un salón para tener todo tipo de reuniones tanto para chicos como para adultos. Yo soy la presidente del proyecto, ya comenzamos a ahorrar y me toca mirar quién nos ayuda a realizarlo.

JFD: Seguir construyendo estos proyectos alrededor del país, para crear comunidad y multiplicar los sueños en Colombia.

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