Un pequeño spa en casa

A veces, en medio de la semana, se necesita de un momento para descansar, relajarse y consentirse. Es por eso que, en esta ocasión, le damos unas ideas fáciles para convertir su baño en un mini spa. Relajación física y mental asegurada.

¡Sin desorden!

Si su baño está atiborrado de cremas, maquillaje u otros, es momento de organizar. Recuerde que el orden es sinónimo de tranquilidad. Así que deje a la mano los elementos o productos que más usa y guarde el resto. Una vez liberado el espacio, inspírese en la decoración de un verdadero spa. Use cestas de mimbre para disponer toallas enrolladas; vasos de vidrio, cristal o cerámica blanca para, por ejemplo, los copitos de algodón; y cambie el frasco del jabón líquido por uno más elegante. Con estas pequeñas modificaciones, empezará a sentir la diferencia.

El secreto está en los detalles. Añada un marco de madera a su espejo para que se vea elegante.

Colores suaves o naturales

Es bien conocido que los colores afectan el estado de ánimo de una persona. Es por eso que se recomienda usar tonalidades claras en el baño, junto a elementos naturales de madera o mimbre. Si lo que busca es una atmósfera relajante, aléjese de los tapetes o cortinas coloridos o con motivos llamativos. En estos casos, menos es más. Mezcle tonos crema y pasteles (azul, melocotón o menta), o deje que el blanco predomine. Combine también con objetos cromados o de cobre, para que el espacio sea interesante, acogedor y cálido.

Mejore algunos aspectos del baño

La ducha es uno de los momentos más personales que existen. Así que permítase el pequeño lujo de cambiar la grifería y, sobre todo, la cabeza de la ducha o regadera por una más grande, amplia y con diferentes funciones. A presión o con cascada, mejorará de inmediato su baño. Eso sí, es importante que sea ahorradora de agua.

Cambie también las viejas toallas, ásperas y desgastadas, por unas suaves y de diferentes tamaños, para seguir con la línea del spa. El tapete es otro elemento que puede reemplazar, por uno mullido y cálido.

Ponga en el piso de la ducha baldosas que imiten la madera, logrando un espacio relajante y natural.

Un poco de ambiente

Si puede, instale un regulador para las luces del baño. Así podrá escoger la intensidad de la iluminación: suave para los momentos de relajación, fuerte para aplicarse maquillaje o afeitarse.

Para darle un toque final y tener un pequeño spa personal en casa, incluya en la decoración una planta que resista la humedad y no requiera de mucha luz (sobre todo si no tiene ventanas). Puede usar bambús, lágrimas de bebé o disponer un florero que podrá adornar con diferentes colores y tipos de flores y hojas, acorde a su estado de ánimo.

Añada también un par de velas aromáticas, para siempre tener un buen olor y un ambiente tamizado cuando se está tomando una ducha o un baño. Otra manera de incluir fragancias que calman el alma, es incluyendo el clásico y bello popurrí. A continuación algunas ideas para hacerlo usted mismo.

Para ver la infografía de Un buen olor en el hogar, descargue la app de Revista Amarilo.

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